SILENCIAR LA VERDAD: LA IMPUNIDAD COMO POLÍTICA DE CENSURA EN MÉXICO

Redacción Paradoxa. 2 de noviembre 2026

En México, informar sigue siendo una actividad de alto riesgo. No porque falten leyes, fiscalías especializadas ni discursos oficiales de condena, sino porque la justicia llega tarde, incompleta o, en la mayoría de los casos, nunca llega. Esta impunidad funciona como un mecanismo de censura que enseña a comunidades enteras que cuestionar, documentar y denunciar puede costar la vida.

Este 2 de noviembre, Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad en los Crímenes contra Periodistas, la UNESCO reportó que la impunidad global en homicidios de periodistas alcanzó 86%: seis de cada siete homicidios de periodistas en el mundo permanecen sin resolución judicial. Cabe destacar que es la primera vez que la tasa aumenta desde 2012 que se comenzó a medirla.

Y México ocupa un lugar protagónico en esa crisis. La UNESCO contabilizó 17 periodistas, trabajadores de medios y creadores de contenido asesinados en el país entre 2024 y 2025, casi la mitad de los 37 homicidios registrados en América Latina y el Caribe en ese periodo. Para 2026, la UNESCO confirma ocho muertes; ARTICLE 19 documenta seis bajo su criterio de verificación. La diferencia no invalida ninguna cifra: revela que las organizaciones emplean definiciones distintas sobre quién cuenta como periodista y bajo qué evidencia se vincula una muerte al trabajo informativo.

La cifra que incomoda al Estado

El debate público suele detenerse en cuántos periodistas fueron asesinados. Pero la pregunta incómoda es: ¿cuántos homicidios terminan en condena?

Entre julio de 2010 y junio de 2026, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) abrió 1,909 investigaciones por delitos contra periodistas, según un balance de Reporteros Sin Fronteras elaborado con información de la propia fiscalía. De ese total, se registran 53 sentencias condenatorias y 11 condenas por homicidio.

La proporción es indignante. Frente a casi dos mil carpetas de investigación, once condenas por asesinato no constituyen una respuesta institucional sino una excepción. Mientras los criminales permanezcan impunes, cada nuevo crimen refuerza el mensaje de que atacar a la prensa tiene bajo costo.

No son tragedias aisladas

Reducir estos homicidios a “hechos violentos” es una forma de despolitizarlos. ARTICLE 19 documentó 451 agresiones contra la prensa en México durante 2025, una cada 19 horas, además de siete asesinatos, una desaparición y ocho atentados contra la vida. Su informe, Estructuras del silencio, describe una cadena de censura que va del hostigamiento y la vigilancia al acoso judicial, la estigmatización, el exilio y, finalmente, el asesinato.

La violencia no busca únicamente eliminar a una persona. Busca retirar del espacio público una voz, un archivo, una denuncia o una cobertura incómoda. Cuando un periodista local es asesinado, la comunidad pierde información sobre ayuntamientos, crimen organizado, corrupción, recursos naturales, migración y violaciones de derechos humanos.

El riesgo tiene rostro local

Las víctimas no son, en su mayoría, corresponsales de medios nacionales con equipos de seguridad y respaldo institucional. Son comunicadoras y comunicadores de medios locales, regionales, digitales o comunitarios. ARTICLE 19 ha documentado que 98% de los periodistas asesinados pertenecían a medios locales.

El caso de Ricardo Zúñiga Rosas, fotógrafo y comunicador de 35 años asesinado el 29 de agosto en Tehuitzingo, Puebla, ilustra esa vulnerabilidad. Había denunciado públicamente amenazas vinculadas a su trabajo antes de ser ultimado. Su muerte plantea una pregunta que ninguna autoridad debería poder eludir: ¿qué hizo el Estado con las alertas previas?

El Comité para la Protección de los Periodistas solicitó a las autoridades determinar si su muerte estuvo relacionada con su labor. El caso abre una línea de investigación que los medios libres no pueden abandonar: la relación entre periodismo ambiental, territorios en disputa, intereses económicos y violencia contra quienes documentan sus impactos.

Una deuda de derechos humanos

Desde el enfoque de derechos humanos, el asesinato de una persona periodista vulnera varios derechos simultáneamente: la libertad de expresión de quien informa, el derecho de la población a buscar y recibir información, y el derecho a la verdad. La UNESCO ha insistido en que estos crímenes privan a la sociedad de información esencial y fortalecen la impunidad.

Por si fuera poco, la impunidad produce zonas de silencio. ARTICLE 19 utiliza este concepto para describir territorios donde la intimidación, el desplazamiento o el asesinato de comunicadores reduce la capacidad de las comunidades para conocer lo que ocurre en su propio entorno.

No se trata solamente de que un periodista muera, se trata de que, después, nadie quiera cubrir el ayuntamiento corrupto, la mina contaminante, la desaparición, el despojo o el abuso policial. Ese silencio es el objetivo final de quienes pretenden silenciar la verdad.

Organización y acción

Ante esta afrenta, el contexto exige formas colectivas de organización mediática. La protección de quienes informan no puede depender solo de medidas individuales ni de la respuesta tardía del Estado: requiere redes comunicativas que integren a medios tradicionales, independientes, comunitarios y digitales, capaces de documentar agresiones, activar alertas tempranas y sostener la circulación de información cuando alguien intenta imponer silencio.

Para el equipo de Paradoxa, asumir esta tarea conlleva tejer alianzas que conviertan la información en una red de cuidado, memoria y resistencia frente a la censura.

CONVOCATORIA EDICIÓN ESPECIAL DE PARADOXA MEDIOS LIBRES “PROCESO ELECTORAL Y POSTELECTORAL #MÉXICO2021”

Convocatoria para participar en edición especial de Paradoxa Medios Libres “Proceso electoral y postelectoral #México2021”

La temática de las colaboraciones es “Proceso electoral y postelectoral #México2021” y pueden ser en las siguientes categorías y modalidades:

1. Literatura: Ensayo, artículo, cuento, crónica, diálogo y poesía. Con formato libre y sin extensión límite.

2. Opinión: Artículos que argumenten una crítica o una reflexión. Con formato libre y sin extensión límite.

3. Periodismo: Artículos, crónicas, entrevistas, reportajes o registros fotográficos que documenten información sobre acontecimientos. Se aceptan audios y videos. Con formato libre y sin extensión límite.

4. Fotografía, ilustración, caricatura y meme: Trabajos en formato digital.

Las colaboraciones son sujetas de revisión y de ser publicadas se difunden bajo licencia libre copyleft (reconocimiento de autoría, no comercial y sin obras derivadas). La publicación será en formato de revista digital en línea y con opción de descarga en formato pdf, los trabajos se difunden de manera individual en modalidad multimedia (texto, audio y video), su difusión en la red su reproducción impresa es libre.

La fecha límite para el envío de colaboraciones es el día 1 de julio 2021.

Contacto y envíos a través del correo electrónico: paradoxacentrodemedioslibres@gmail.com

NECROELECCIONES 2021. LA ANTIDEMOCRACIA SE IMPONE

/ Redacción Paradoxa Medios Libres

Los asesinatos, amenazas y atentados políticos suscitados durante el proceso electoral 2021 evidencian el dominio de la necropolítica y la antidemocracia en el país. La contienda por el poder político en el territorio mexicano destaca como una confrontación abierta basada en la violencia, el miedo y la muerte impuesta por el crimen organizado y otros grupos de poder. A una semana de las votaciones se cuentan decenas de asesinatos y atentados relacionados a la disputa electoral.

La elección de casi 20 mil cargos públicos en 32 entidades implica la reorganización del poder político y criminal. Las gubernaturas, diputaciones, alcaldías, sindicaturas y regidurías puestas en juego son cargos clave para el dominio de los territorios, las mercancías, las personas y el capital, por este motivo lo que debiese ser una contienda democrática pacífica es una guerra perversa.

La intromisión criminal en campañas electorales no es un hecho nuevo, pero esta vez destaca el incremento de la violencia política y la participación protagónica de organizaciones delictivas para incidir en los resultados de la elección y adquirir ventajas para sus núcleos y redes de poder. Los gobiernos callan ante el caos, los spots proselitistas fantasean con su victoria y simulan fiesta democrática en medio del holocausto político y social. La antidemocracia se impone en las necroelecciones 2021, la ciudadanía permanece inerme.

LA VIOLENCIA POLICIACO-MILITAR ESTÁ ENQUISTADA EN LA COTIDIANIDAD MEXICANA

/ Redacción Paradoxa Medios Libres

La reciente viralización de abusos policiacos y militares en el país ha puesto en cuestión la vulnerabilidad cotidiana a la que se enfrentan millones de personas en México. Además del dominio delictivo, el actuar de policías, militares y autoridades civiles también implica un peligro para la seguridad y la integridad de la población. Detenciones arbitrarias, torturas, secuestros, desapariciones forzadas, tráfico de drogas y personas, extorsiones, incluso violaciones y asesinatos son cometidos por las mal llamadas fuerzas del orden, en el mayor de los casos con total impunidad y complicidad de mandos superiores.

Algunos casos recientes son: el feminicidio de Victoria Salazar (mujer originaria de El Salvador) a manos de policías municipales de Tulum (Quintana Roo), la ejecución de un ciudadano guatemalteco por parte del 15 regimiento de caballería motorizada del ejército mexicano en Motozintla (Chiapas), la desaparición forzada de la familia Villaseñor Romo por parte de policías municipales de Acatic (Jalisco), la incineración de 19 migrantes guatemaltecos luego de ser entregados al crimen organizado por policías estatales de Tamaulipas, el asesinato a balazos de dos albañiles originarios de San Luis Potosí perpetrado por Fuerza Civil en Nuevo León,  o el acribillamiento a balazos de un ciudadano de Nuevo Laredo (Tamaulipas) frente a su familia por parte del 24 regimiento de caballería de Marina.

Todos estos son hechos trágicos de una cotidianidad donde la justicia y la seguridad que el Estado supone garantizar se evidencian fallidas y distantes de los derechos humanos. Las políticas de sensibilización y civilidad policiaca-militar han fracasado mientras la vinculación entre “fuerzas del orden” y grupos criminales participa en la disputa y dominación territorial de los cárteles y la implementación de un régimen de poder sustentado en el control de la vida y la muerte.  

Pero, ¿cómo el vigilante se convierte en verdugo? ¿Por qué el policía o militar se hace criminal? Una reacción recurrente hacia la crítica de la institución policiaco-militar es anteponer que la violencia enraizada a los cuerpos del orden es justificable por la salvaguarda de la seguridad, o que policías y militares son también trabajadores en busca de la subsistencia y por tanto sus agresiones son excusables, pero estos posicionamientos dejan aún muchas cuestiones, por ejemplo: ¿seguridad para quiénes?, ¿para quienes poseen la riqueza y el poder? ¿El abuso de autoridad y las actividades criminales se deben tolerar porque son trabajadores y seres humanos? ¿Los bajos salarios son justificante para la corrupción?, o ¿la criminalidad policiaco-militar es estructural e inherente a estas instituciones?

Históricamente las instituciones policiacas y militares se han encargado de asegurar el mantenimiento y expansión de los grupos de poder político y económico, así como para contener o reprimir inconformidades, mientras que ha sido escaso el éxito de policías comunitarias y ejércitos populares que se proponen asegurar la justicia social y el bien común. Pese a que las élites han sofisticado sus estrategias de seguridad conformando sus propios cuerpos privados, las policías y ejércitos aún guardan estrechas relaciones con los grupos sociales dominantes, de ahí el fracaso de los planes de civilidad y sensibilización a policías y militares evidenciado en prácticas abusivas y criminales.

La guerra social llamada guerra contra el narcotráfico, impulsada y sostenida por los gobiernos mexicano y estadounidense, reconfiguró la vida cotidiana en México intensificando la crueldad de la violencia y la marginación. En dicha guerra causante de cientos de miles de muertes, no solamente han tomado parte civiles sea por voluntad o por obligación, sino que también las policías y las milicias sin bandera clara han peleado a favor de la criminalidad. Esta guerra de casi 15 años sin más estrategia que la muerte, ha normalizado la inseguridad, los abusos de autoridad y la criminalización, ha enquistado la violencia policiaco-militar en la cotidianidad mexicana.

OTRA VEZ LA FARSA ELECTORERA

/ Ricardo Gutiérrez

La campaña electoral 2021 en México ya nos recuerda lo lejano que está el horizonte de la democratización en el país de la desigualdad, la pobreza y la injusticia. La precariedad de la democracia mexicana se refleja en sus procesos electoreros donde persiste el control de la partidocracia, el influyentismo y el capital. El acceso a candidaturas sigue dependiendo del privilegio y de las redes de intereses económicos tejidas alrededor de las élites nacionales e internacionales, ya años atrás las “innovadoras” candidaturas independientes fueron acaparadas por mismos grupos de poder vinculados a partidos políticos, empresas e incluso organizaciones criminales.

El chapulineo partidista es ahora muy popular entre políticos de antaño y recientes desde que se perfiló MORENA como partido presidencial junto a sus alianzas, bajo la idea de la pluralidad ha arropado en sus filas a íconos del priísmo y el panismo, pero por si fuese poco también ha catapultado a puestos de elección popular desde escandalosos personajes hasta acosadores-violadores denunciados públicamente por el movimiento feminista, tal es el caso del detestable Salgado Macedonio cuyo partido le sigue promoviendo e incluso defendiendo de sus irregularidades ante el INE. Dentro de este panorama el PRI y el PAN participan en una carrera desesperada por recuperar la influencia que antes tuvieron, mientras otros partidos subsisten a su sombra.

Política y socialmente estas elecciones son relevantes para sus protagonistas porque su resultado proyecta la distribución del poder en los próximos tres años, los últimos del sexenio Lopezobradorista. Fuera de esto, ¿hay algo serio en contra de la desigualdad y la injusticia real? Discursos, promesas y compromisos sí hay y habrá muchos, también personajes carismáticos que se jacten de estar cercanos al pueblo, pero cuidado, así funciona esto de la farsa electoral ¡Cuidado con los lobos en piel de cordero!

¿CUÁL ES EL STATUS DEL FRACKING EN MÉXICO?

/ Redacción Paradoxa Medios Libres

Mientras en otros países se prohíbe el fracking, en México esta técnica extractiva de hidrocarburos no convencionales se realiza y sigue vigente dentro de la política energética del gobierno federal, incluso tras la escasez de gas para alimentar el servicio eléctrico, el fracking ha sido aclamado por sus promotores como necesario para elevar la producción gasífera nacional. Por su parte, el gobierno mexicano hasta ahora no ha cumplido su compromiso de prohibir el fracking en el país, al contrario, ha destinado recursos millonarios para la aplicación de esta técnica y aprobado planes de exploración, perforación y fracturación en yacimientos no convencionales.

El fracking en México se está llevando a cabo. Pozos perforados desde el sexenio anterior siguen operando actualmente, en continuidad al modelo extractivo neoliberal, esto así lo confirma la paraestatal PEMEX en respuesta a una solicitud de acceso a la información. En 2019 se perforaron pozos en Puebla y Veracruz, ese mismo año se registraron daños por fracking en la comunidad Tablón, de Pantepec, Puebla, donde se sitúa el pozo Pankiwi-EXP-1. Además, se ha documentado que el agua usada para el proceso extractivo no se apega a los lineamientos de CONAGUA para la protección y conservación de aguas nacionales.

Los movimientos ambientalistas, por su parte, solamente han recibido promesas y discursos del presidente López Obrador, sin que emita un decreto de suspensión que salvaguarde los ecosistemas y las comunidades de los daños irreversibles del fracking.

CORTO: “THE TURNING POINT” DE STEVE CUTTS

Animación: The turning point

Por: Steve Cutts

Duración: 3:27

¿Y si la humanidad estuviera en peligro de extinción? Este corto muestra desde una perspectiva diferente la destrucción del medio ambiente, el cambio climático y la extinción de especies.

Steve Cutts es un ilustrador y animador británico que trata temas como el consumismo, la desigualdad, la devastación de la naturaleza, la mercantilización de la vida y otros problemas de la sociedad contemporánea.

Página oficial del artista: http://www.stevecutts.com/

LA AMENAZA DEL FRACKING CONTINÚA EN MÉXICO

/ Redacción Paradoxa CML

La evidencia de irreversibles daños al medio ambiente y la salud humana, no ha sido razón suficiente para la prohibición del fracking en el territorio mexicano, tampoco el rechazo de comunidades informadas, ni el discurso presidencial que se asume ambientalista en un contexto de polémicos megaproyectos extractivos públicos y privados en el país, como el llamado tren maya, el aeropuerto de Santa Lucía, la minería intensiva, el negocio inmobiliario, carretero y forestal, así como la sobreexplotación del agua para fines industriales y energéticos.

Pese a que el panorama ambiental en México es catastrófico por el creciente deterioro de la biodiversidad a causa del extractivismo y el asesinato focalizado de ambientalistas, los últimos tres gobiernos federales han promovido, generado y mantenido un marco jurídico que permite extraer hidrocarburos no convencionales mediante la técnica de fractura hidráulica o fracking. Incluso la Secretaría de Energía, órgano federal, recibió para 2019 presupuesto de más de 6 mil millones de pesos para la extracción gas y petróleo no convencional. Los estados donde hasta el presente año se prevé la implementación de la técnica del fracking son Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Hidalgo y San Luis Potosí, de acuerdo con datos actualizados de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

El fracking o fractura hidráulica, es una técnica experimental que consiste en la perforación vertical de pozos para extraer petróleo o gas natural atrapado en formaciones rocosas poco permeables; para lograrlo, se fractura la roca con la inyección de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas a elevada presión que fuerza el flujo y salida de los hidrocarburos a los poros. Los impactos ambientales de esta técnica extractiva, se evidencian en temblores, contaminación de mantos acuíferos, suelo y aire, devastación de flora y fauna, además el contacto del organismo humano con los químicos utilizados en el fracking causa enfermedades cancerígenas, impactos en los sistemas neurológicos, inmunológicos y reproductivos.

COMUNICAR LA VERDAD ES RIESGO LETAL EN MÉXICO

/ Redacción Paradoxa CML

journalism

En México los asesinatos de periodistas siguen ocurriendo a la vista de la ineficacia gubernamental y la impunidad judicial que no han logrado erradicar los crímenes contra la libertad de expresión. Hasta ahora no se entrevé panorama optimista para la comunicación libre, más bien el territorio mexicano destaca como el país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo.

Aunque la censura y la autocensura forzada se imponen bajo el terror, periodistas y comunicadores libres desde distintas geografías continúan ejerciendo su labor de informar, pese a los riesgos que implica incomodar a quienes tienen el poder para cometer crímenes impunemente. Peor aún, en México el registro de las agresiones indica como agresores no sólo a grupos criminales, sino también a funcionarios públicos.

El trabajo comunicacional además de ejercerse bajo riesgo letal y en un contexto de impunidad, la mayor parte de los trabajadores del gremio informativo perciben ínfimos salarios por su labor, aunado a que muchas veces las empresas informativas no establecen protocolos de seguridad que garanticen la integridad de los comunicadores.

Aún así, ante este cruel escenario el silencio no se ha impuesto, pues periodistas independientes, ciudadanía solidaria y medios libres han encontrado en internet un espacio autónomo de la censura empresarial y estatal, aunque no garantiza seguridad, se ha adoptado como un frente de lucha contra la hegemonía mediática y la violencia hacia quienes comunican la verdad, en un momento decisivo: “Seguir informando o amordazarse”.

UN ÚLTIMO DESEO

/ Octavi Franch

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Adrián buscaba setas a primera hora del día, como cada fin de semana. Ese sábado, sin embargo, era muy especial. Deseaba llenar el cesto de los mejores ejemplares que pudiera encontrar ya que, al mediodía, almorzaría con Lidia, su prometida, en casa de sus inminentes suegros. Después de los postres, anunciarían su compromiso y mostrarían los anillos que sellarían su vínculo de amor, eterno.

Los padres de Lidia se sorprenderían, del todo, de una decisión tan repentina. Pero lo que desconocían era el motivo: su hija había cumplido dos faltas. Ambos, tanto Adrián como Lidia, anhelaban que aquel hijo fuese una niña: se llamaría Mireia. A pesar del contratiempo del embarazo, no se arrepentían de nada. Continuaban amándose con la locura novedosa del primer día.

Adrián disfrutaba con cada seta que cazaba. Tenía que ir con mucho cuidado, no obstante, de no recoger ninguno venenoso. Sabía que inclusive los seteros más veteranos, como su padre, eran capaces de confundirlos con los comestibles. En plena descubierta de níscalos y afines encontró un paraje, a medio camino entre el pueblo de sus futuros suegros y la montaña. Encinas, hayas y pinos se levantaban hasta lamer las nubes de tormenta que amenazaban el seco transcurso de la jornada. Adrián subió un buen tramo del nuevo camino y, acto seguido, se tomó un respiro: se sentó encima de una roca tapizada de musgo.

Entretanto, una niebla espesa empezó a acercársele. La neblina se evaporó, de repente, y de sus restos húmedos apareció una mujer de unos 80 años, con la cabeza rapada y tatuada con figuras geométricas, como de otro mundo. La abuela se abrigaba del helor del rocío con un mono de piel plateado, con adornos de metacrilato y estaño, y calzaba botas de drag queen. Dos anillos, que resplandecían oro, le enjoyaban la mano derecha. Adrián, mientras observaba curioso la vestimenta de la anciana, se preguntaba dónde había visto antes esos ojos. Seguidamente la abuela cayó de rodillas, abrazó al chico y arrancó un chorro inacabable de lágrimas. La mujer, entre sollozos, gimió: Papá, por fin…

Adrián permaneció inmóvil, sin saber qué decir ni qué hacer. La mujer continuaba llorando sin parar. Finalmente, él reaccionó.

—No llore más, por favor —le suplicó Adrián—. Levántese, mujer, que el suelo está frío…

La abuela le agarró del brazo y se acomodaron sobre un par de rocas. Ella lloraba, todavía. Pero una inmensa alegría se reflejaba en sus arrugas de años, paños y daños. Adrián empezó a serenarse. Mientras tanto, barajaba la hipótesis de que se tratase de una paciente huida de algún centro psiquiátrico de los alrededores. Decidió tomar el atajo y verlas venir.

—¿Ya está más tranquila, señora?

—Sí, gracias… —respondió la abuela, con una sonrisa agridulce.

—Disculpe… —se atrevió Adrián—: ¿Me puede decir de dónde ha salido usted?

—No creo que lo puedas entender… —le anunció la anciana con un rictus de desconfianza en los labios.

—Pruébelo —le recomendó Adrián.

—Como quieras…: acabo de morir —le contestó la abuela.

—¿Qué…? —intervino el chico con una mueca de estupefacción.

—De una embolia.

—¿Cómo…? —le preguntó Adrián, sin entender ni jota.

—Pues como te decía: acabo de morir y he ido Ahí Arriba —dijo la mujer mientras señalaba el cielo con la mirada.

—¿Y…?

—Me han ofrecido cumplir un deseo antes de cruzar, definitivamente, la puerta.

—¿Y cuál ha escogido?

—Conocerte.

—¿Por qué?

—¿Todavía no sabes quién soy, verdad? —le planteó la abuela.

—Pues la verdad, no… —le contestó Adrián sin dejar de mirar esos ojos que le recordaban a alguien, ¿pero a quién?

—Soy Mireia.

—¿Quién? —le preguntó un alucinado Adrián.

—Tu hija.

Esas palabras le taladraban el cerebro. Adrián no comprendía nada de nada. Pero, en cambio, aquella mirada lo tenía completamente hechizado.

—Háblame, papá, por favor… —le suplicó Mireia.

—No sé qué decir… —consiguió susurrar Adrián, cada vez más absorto.

—¡Date prisa! ¡La nube! Mira, ya vuelve…

Adrián giró el cuello y admiró, fascinado, la neblina grumosa que se les aproximaba.

—¿Por qué dices que soy tu padre?

—¿En qué año estamos? —preguntó Mireia.

—En 2018, por supuesto…

—¿Mamá debe estar embarazada, verdad?

—¿Quién?

—Lidia…

—¿Cómo lo sabe?

Se miraron de nuevo. Por un instante, Adrián creyó que estaba hablando con su próxima suegra, la madre de Lidia.

—Por lo que más quieras, dime que me quieres… ¡De prisa, la nube!

Adrián no sabía qué hacer ni qué decir, pero esos ojos…

—Te quiero, hija…

—Gracias, papá…

En un santiamén, la nube engulló a Mireia y la volatilizó. Antes de hacerlo, la abuela se despidió de Adrián con la mano derecha. Entonces él se pudo fijar, con claridad, en los dos anillos. Uno lo reconoció, inmediatamente: era el que regalaría a Lidia, después de almorzar; el otro, sin embargo, no lo había visto jamás.

Cuando la niebla se desvaneció, Adrián recogió el cesto lleno de setas. Permaneció ahí unos minutos todavía, observando el charco que había desprendido la nube después de desaparecer. Pensó en todo lo ocurrido. La abuela que decía que era su hija, sus ojos y, sobre todo, el anillo, el anillo que él había comprado 24 horas antes. Acabó de completar el cesto, con desidia, con un puñado de setas diversas que cortó del primer árbol con el que tropezó. Finalmente, se encaminó hacia casa de Lidia. Era necesario que llegara pronto: tenía que limpiar las setas. No estaba seguro del todo si les comentaría el encuentro con la enigmática abuela, su supuesta hija…

Una vez en la mesa, Lidia le preguntó si le pasaba algo. Adrián sólo se vio capaz de sonreírle, de sesgo:

—Nada, no me pasa nada: no sufras… Solo es la boda, el embarazo, todo eso; todavía no lo he acabado de digerir.

Acto seguido, se dieron un beso. Adrián, de reojo, vio como la madre de Lidia les observaba con esos ojos verdes que todo lo controlaban. Como si nada, continuaron almorzando hasta que se acabaran todas las setas. Adrián repitió. Estaba hambriento, entre el ejercicio y el incidente de la mañana. Todavía no les había comentado nada. Quizás no valía la pena. Durante los postres, tal y como habían planeado, Adrián y Lidia aprovecharon para enseñar los anillos de boda. Adrián sufrió una taquicardia cuando se dio cuenta de que el suyo, el que le regalaba su prometida, era idéntico, el mismo, el que no había reconocido en la mano de la abuela del bosque. Se metió en la cama durante un buen rato. Hasta última hora de la tarde no se levantó. Parecía que ya se encontraba un poco mejor. Pero fue ponerse en pie y caer redondo. Estaba muy mareado y empezó a vomitar. Oyó cómo alguien llamaba a urgencias. Él ya sabía que no hacía falta ningún médico. Sabía que se estaba muriendo, envenenado por las setas que había cazado por la mañana.

FIN