ANTE LA INCURSIÓN DEL FRACKING EN LOS TERRITORIOS: RESISTENCIA Y ORGANIZACIÓN

/ Redacción Paradoxa CML

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El petróleo y los hidrocarburos siguen destacando hoy en día como fuentes energéticas que sostienen la civilización, por ello son también fuente de poder geopolítico y económico. Sin embargo la exigencia cada vez mayor de energía fósil requerida para alimentar el modelo productivo capitalista y un estilo de vida contemporánea derivado de este, ha conducido hacia un colapso ambiental y social global que ha transformado violentamente el mundo atentando contra ecosistemas de los que depende la supervivencia de la especie humana y otros seres vivos.

Si de por sí la extracción petrolera como fuente de energía suprema desde hace más de una centuria, tras la invención de la geología del petróleo y del motor de combustión interna, los impactos ambientales resultantes tales como la contaminación atmosférica, el calentamiento global, derrames en mares, ríos, etc., han sido alarmas suficientes que indican la urgencia de transitar hacia otro modelo energético no basado en el petróleo y por tanto no promotor de la destrucción planetaria, pese a esto actualmente el extractivismo del petróleo y de hidrocarburos como el gas están en repunte, aunque ahora mediante un método extractivo más peligroso, con consecuencias fatales e irreversibles para el medio ambiente y la vida humana y no humana: el fracking.

El fracking o fractura hidráulica consiste en la perforación vertical de pozos para extraer petróleo o gas natural atrapado en formaciones rocosas poco permeables, para lograrlo se fractura la roca con la inyección de una mezcla de agua, arena y cientos de sustancias químicas a elevada presión que fuerza el flujo y salida de de hidrocarburos a los poros. Entre las sustancias potencialmente tóxicas utilizadas para el fracking se cuentan: destilados de petróleo como kerosene y gasoil (el cual contiene benceno, etilbenceno, tolueno, xileno, naftaleno y otros productos químicos), hidrocarburos aromáticos policíclicos PAH, metanol, formaldehído, etilene glicol, ethers de glicol, ácido clorhídrico e hidróxido de sodio; el contacto del organismo humano con estos químicos se extiende a enfermedades cancerígenas, así como impactos en los sistemas neurológicos, inmunológicos y reproductivos.

Además la contaminación de ríos, mares, lagos y aguas profundas es otra de las consecuencias fatales del fracking, pues al depender la vida del agua el envenenamiento por su consumo es uno de los efectos letales que sufren los habitantes y animales de zonas cercanas a las áreas de explotación. La improductividad de tierras de cultivo y ganadería es otro daño, además la adquisición de espacios para su ejecución va ligada a la desposesión y la privatización, aunado a esto la perforación mediante fractura hidráulica propicia sismos que vuelven aún más catastróficos sus impactos, incluso en lugares sin histórica actividad sísmica.

Como una maniobra más de la economía global para acumular riqueza, el fracking se ha lanzado mundialmente a través de una ofensiva extractivista que agudiza los ya existentes conflictos socioambientales y genera otros nuevos. En este proceso el territorio mexicano no ha quedado fuera del negocio, al contrario distintos gobiernos han incentivado prácticas extractivas que favorecen a empresas trasnacionales y nacionales en perjuicio de las comunidades, los derechos humanos y la protección ambiental; particularmente la Reforma Energética implementada durante el sexenio actual ha abierto la puerta al establecimiento e intensificación del neoextractivismo del que forma parte el sector energético y el fracking.

El fracking desde hace años se ha venido implantando de manera sigilosa, sin la consulta ciudadana, incluso algunos de sus efectos se han presentado en los territorios donde ya se implementa, en Nuevo León y Tamaulipas por ejemplo ya se han registrado sismos cuya causa apunta a ser el fracking, también en ejidos de San Fernando, Tamaulipas campesinos han denunciado la afectación de productividad en tierras agrícolas. Además de estos dos estados del noreste mexicano, otras entidades como Coahuila, Chihuahua, San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo, Puebla y Oaxaca también se encuentran bajo la amenaza de esta técnica extractiva.

Sin embargo, ante la imposición ha habido reacción, resistencias acompañadas de la organización colectiva que luchan por territorios libres de fracking, por un sí a la vida y no al extractivismo de despojo y muerte. De esta manera ante el ecocidio que promete la fractura hidráulica organizaciones campesinas y ambientalistas en distintas latitudes han hecho pública y legal la defensa del territorio, en Nuevo León donde hay bajo amenaza del fracking 21 municipios, ciudadanía preocupada por los problemas socioambientales y la insensibilidad de los gobiernos ante estas problemáticas, ha conformado el Movimiento Ambientalista en Defensa de la Madre Tierra y de la Vida para demandar un No al fracking en Nuevo León ni en ningún lado, en una lucha que amerita sumar voluntades día a día son más las personas que alertadas de los riesgos inminentes del fracking se oponen y se organizan.

Junto al fracking el uso de aguas para su realización es un componente que también llama la atención en Nuevo León, pues en este contexto se busca implementar distintos megaproyectos hidráulicos que más allá del abasto para consumo humano busca proveer a la industria pesada y por supuesto al fracking. De por sí el uso de agua y la explotación de pozos profundos en el estado para beneficios privados es una problemática que evidencia el lucrativo negocio que representan recursos naturales para las empresas, con todo y sus costos socioambientales.

En este contexto el horizonte de la defensa del medio ambiente y la vida se perfila optimista en tanto que la prohibición del fracking en municipios mexicanos como Xilitla, Tanlajás en San Luis Potosí, Tlapacoyan en Veracruz, así como en otras localidades del mundo se ha logrado gracias a la resistencia y la organización ciudadana, demostrando además que la voracidad capitalista y la devastación ambiental puede ser desafiada exitosamente, lograrlo es una tarea colectiva que se amerita realizar y potenciar.

 

 

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INDEPENDENCIA, RESISTENCIAS Y GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA. SIGLOS DE LUCHA POR LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA EN MÉXICO

/Eurístides De la Cruz

" El sembrador" Arturo García Bustos

A 207 años de la fecha en la que se data el inicio de la guerra de independencia mexicana, el territorio liberado de la Nueva España tras siglos sigue siendo escenario de luchas por la libertad y la justicia social. La libertad de culto y pensamiento, la prohibición de la esclavitud y de los títulos nobiliarios, fueron logros obtenidos en centurias pasadas que no se reducen a un a partir de 1810, pues desde antes de la rebelión criolla, implícitamente ya se habían reivindicado en insumisiones indígenas como la maya liderada por Jacinto Canek o la de los yaquis en el noroeste, sin embargo fue hasta el siglo XIX que la intromisión de la corona española en su antigua colonia ya no evocaba aquellos tiempos de saqueo y explotación del botín de guerra que enriqueció en demasía a Europa y cimentó el desarrollo de capitalismo mundial.

La independencia colonial no significó precisamente el cese de la injusticia, ni de la desigualdad, mucho menos de la dependencia económica extranjera ni del servilismo, tampoco de las hostilidades bélicas dirigidas por las grandes potencias. En el siglo XIX Francia e Inglaterra desfilan sus armas en el territorio, imponiéndose una vez más la monarquia durante casi 4 años; dos décadas después la invasión estadunidense que arrebata gran parte del territorio norte del país, también es evidencia del imperialismo soez instaurado desde antaño y extendido a toda América Latina, pero eso sí siempre acompañado de resistencias. Los años posteriores a la nueva frontera, no excentos de la fiebre modernista representada por el capital extranjero originaron nuevas élites nacionales que explotaron el trabajo agrícola, minero y obrero para el incremento de la acumulación enriquecedora de pocos y empobrecera de muchos, en esta etapa surgen levantamientos contra la política modernizadora del gobierno que desembocan en una revolución propiciadora de ideas loables sobre la libertad y la justicia, aunque no ajena al escarnio extranjero y la intromisión de la burguesía dirigente.

Luego de años en guerra revolucionaria advino el régimen presidencialista sexenal que hasta hoy se mantiene en auxilio del gérmen partidocrático. En esta etapa la persecución comunista y guerra sucia lanzada a mediado del siglo XX es otra evidencia del intervencionismo yanqui en México, pues el gobierno colaboró servilmente a calmar la paranoica amenaza comunista dentro del territorio que tanto preocupaba al país vecino. Ya debilitada la lucha social, aunque nunca erradicada, los ochentas fueron fértiles al nacimiento del neoliberalismo en el país, aunque a diferencia de otras latitudes aquí no se requirió de golpes de estado, pues sucedió dentro de la democracia presidencialista y servil a los intereses extranjeros. Sin embargo la lucha que parecía perdida tras el establecimiento del Tratado de Libre Comercio del Atlántico Norte en 1994, es avivada nuevamente por el alzamiento zapatista en Chiapas que incentiva el surgimiento de múltiples resistencias en el territorio, algunas de las cuales perduran hasta hoy, enfrentando a la nueva ofensiva del capitalismo global instaurada mediante vías antidemocráticas auxiliadas de la violencia, el engaño, la corrupción y la ley.

En la actualidad la ya de por sí dependiente economía mexicana respecto de la estadunidense y del modelo extractivo exportador, se ha reforzado mediante las reformas estructurales emprendidas años atrás, la Reforma energética por ejemplo agrava la situación de saqueo de la naturaleza al permitir a empresas trasnacionales un extractivismo más intenso que el colonial, agregado a que el mundo contemporáneo se encuentra también catastróficamente más afectado en lo ambiental como resultado de la era del capital que en su curso ha transformado drásticamente el paisaje natural del planeta. A la sombra de esta oleada neoextractiva cientos de conflictos socioambientales se multiplican en todo el territorio, mientras los gobiernos siguen siendo cómplices de esta injuria.

La globalización económica en la que México está inserto únicamente ha impulsado las intromisiones imperialistas, ha acelerado la destrucción ambiental, agudizado la pobreza y la brecha de la desigualdad, mientras unas cuantas élites se enriquecen a la par que las grandes potencias. Desde esta mirada no puede dejar de evocarse la década de guerra contra el pueblo que mediante la fuerza policiaca, militar y jurídica el gobierno ha mantenido, so pretexto de erradicar el narcotráfico, pero se trata de una guerra orquestada y financiada desde Washington cual dósis de terapia de shock, causante de cientos de miles de muertos, miles de desaparecidos, prisioneros, familias destruídas y desplazadas, además esta guerra ha logrado instaurar el miedo en la cotidianidad, sin que haya beneficiado en algo al país, pues como ya se ha dicho el Plan Mérida ha fracasado en sus enunciados propósitos, pero por el contrario ha reforzado el intervencionismo extranjero, el espionaje, la persecución a activistas, periodistas y comunidades enteras que defienden la libertad y la justicia.

En este contexto las diversas resistencias que se organizan en el territorio mexicano no distan mucho de las habidas en otros lugares, esto porque la economía global imperante funge como apóstol de la crisis, el saqueo, la guerra y la dominación. Por ello en otros países latinoamericanos también independizados de la corona española persisten estas problemáticas, al igual que en África, Asia, la misma Europa y Estados Unidos, la depredación capitalista de las potencias ya no respeta ni sus propias fronteras nacionales. Ante esta situación atañe a las presentes y futuras resistencias, defensoras de la libertad y la justicia, luchar desde una comprensión amplia que considere los problemas de México como problemas globales, resultantes de una dinámica geopolítica internacional, que exige una respuesta radical, altermundialista y libertaria, antes de que la crísis ecológica y social sea en la historia del mundo la causa de la extinción humana y seamos en la memoria cósmica una especie que durante milenios se jactó de su superioridad racional pero no logró erradicar la injusticia, ni la dominación, y por contrario se dedicó a destruir el mundo para fines de acumular riquezas, causa de su fatal destino.

LIBERAR LOS MEDIOS Y SOLIDARIZAR LA INFORMACIÓN

/ Redacción Paradoxa CML

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Aunque la censura de la información libre no es nueva en la historia mexicana y mundial, durante la última década ha sonado con eco internacional la intensificación de un contexto hostil para el ejercicio del periodismo, así como para la crítica política y social, derivado de la guerra contra el narcotráfico, conflicto armado que ha servido de terapía de shock a la mexicana para la imposición de un brutal régimen económico-político en el territorio, bajo el que mediante la violencia policiaco-militar y paramilitar se construyen megaproyectos y se impulsa una voracidad extractiva que despoja a comunidades rurales de sus formas de vida desplazándolos y destruyendo los ecosistemas, en las ciudades grandes capitales financieros también acaparan los espacios para incrementar plusvalor a través de la explotación laboral de millones de trabajadores, contaminan el aire, el agua, devastan la naturaleza para un crecimiento urbano segregante que aumenta la brecha entre pobres y ricos.

La corrupción institucional sirvienta de los intereses neoliberales durante todos estos años no ha hecho más que administrar el caos, lucrar con la tragedia y enriquecerse con su complicidad, bajo esa tela se cubre la justicia estatal en México. La reacción por supuesto no se ha hecho esperar, en consecuencia con la historia combativa por las causas justas en el territorio, en múltiples lugares se han formado resistencias que desafían al proyecto del capitalismo internacional, el cual ahora se auxilia de nuevas formas útiles a la acumulación de capital contradictorias con la idea de justicia social, bien común y fraternidad, de tal manera que la indiferencia política, el hostigamiento y la represión hacia estas resistencias es una amenaza permamente que proviene tanto de las mismas fuerzas del estado como de grupos criminales delictivos que sirven de mercenarios a dichos fines.

En esta situación los grupos organizados que luchan contra alguna de las ofensivas neoliberales, en la mayoría de los casos no tienen más que la palabra para hacerles frente, la cual a veces es amplificada por el respaldo de medios de comunicación que no están al servicio de las relaciones públicas imperantes en el negocio de la información. El poder mediático de la televisión, la radio y la prensa, a pesar de la popularidad de internet, sigue siendo un referente de suprema influencia para la comprensión simbólica de la realidad, y lo ordinario es que las televisoras, radios y periódicos más poderosos económicamente y por ende más influyentes, censuren o distorcionen todo aquello contrario a sus intereses corporativos en relación simbiótica a los intereses económicos y políticos neoliberales, de tal manera que los contenidos difundibles en estos medios pasan por un estricto proceso de selección muy distinto a la llamada democratización de los medios.

De igual manera en la hegemonía mediática las artes y el conocimiento tienen un lugar poco relevante, en su lugar se da preferencia a contenidos que sin otro propósito únicamente sirven a la enajenación, a la sugestión de estilos de vida acordes con la prevalecencia de las élites y la aceptación de la marginalidad, cuando esos mismos espacios mediáticos pueden ser escenario de expresión propositiva en la construcción de otro mundo. Por estas y muchas otras características, liberar la palabra liberando los medios no es un fin fácil de lograr, sin embargo sí es posible cuando invididuos aquí y en muchos sitios actúan colectivamente, unidos por el ímpetu solidario de liberar los medios del monstruo mediático, precisamente informando y difundiendo con libertad.

Los medios libres por su finalidad misma de informar son una actividad colectiva, comunicar es colectivizar, informar desde esta perspectiva es también solidarizar. Resultado de un trabajo colectivo y voluntario una revista es producto de las colaboraciones de los autores, el trabajo de editorial, de aquellos y aquellas que leen, difunden, discuten, reflexionan, etc., lo mismo pasa con una emisión de radio o una producción audiovisual, la comunicación generada por los medios libres es un resultante de la interacción solidaria entre emisores y receptores, con la particularidad de que los receptores también pueden ser emisores, lo cual difícilmente sucede en los medios masivos hegemónicos si no se cuenta con influencias o consideraciones extraordinarias.

Sin embargo uno de los grandes retos para los medios libres en la actualidad, aún y cuando internet les ha permitido visibilidad internacional, es que al ser proyectos autogestionados, es decir sin grandes capitales de por medio, sus alcances en audiencia y tecnologías no son equiparables a los medios masivos, un obstáculo que precisamente se enfrenta mediante la solidaridad, la cual permite producir contenidos y ampliar audiencias, es gracias también a la acción solidaria que un medio libre puede permanecer a través del tiempo y mejor aún, consolidarse, reconstruirse, seguir en lucha. En la coyuntura actual dominada por la globalización económica, urge a los medios libres reorganizarse, vindicar la afrenta que mercenarios de la comunicación dirigen contra la libertad de información creando una ilusión mediática sostenedora de un estado de cosas favorable a las élites económicas mundiales y en perjuicio del 99%, por ello este es un llamado a la acción, a que hombres y mujeres individual o colectivamente se sumen a liberar los medios solidarizando información, compartiendo arte y conocimiento, es un llamado a una lucha necesaria en este siglo que urge intensificarse y en la cual podemos elegir ser agentes históricos en resistencia comunicacional.

paradoxacentrodemedioslibres@gmail.com

PAYADA PA SATÁN. VIDA, EXTRACTIVISMO Y MUERTE EN UN CORTO

/ Alicia Fernández

Payada pa satán es un cortometraje de 7 minutos y medio, dirigido por Carlos y Antonio Balseiro en el que se refleja el impacto del extractivismo minero sobre la vida de un gaucho y su amada que habitan en paz y armonía en la región de La Rioja, hasta que los efectos de la actividad minera perturban su tranquilidad con terremotos, agua contaminada, intoxicación y muerte de los animales que desenlaza con la enfermedad y fallecimiento de La China, esposa del gaucho para quien todo parece ser resultado de la obra del diablo. “Era tan grande el maleficio que dejaba el suelo sucio, seco, poco sano… El diablo todo lo mata…” narra el hombre con tristeza al ver extinguirse la vida en la que antes florecía su felicidad. Ya en soledad decide ir a la mina, lugar donde acontece una adversidad más a la desgracia del violento extractivismo que le despojó de su alegre cotidianidad.

La historia contada en este corto es una historia compartida entre los pueblos de América Latina, tierras a las que la economía mundial les ha relegado la tarea de proveedoras de naturaleza para el bienestar ajeno, en auxilio del despojo y violencia contra quienes se opongan al saqueo, así como en Payada pa satán los militares custodian la entrada a la mina, en el extractivismo la fuerza policiaca y militar es indispensable para la ejecución y perpetuación de las prácticas extractivas a las que con justa razón más y más comunidades alrededor del mundo se oponen en defensa de la armonía ser humano-naturaleza y distintas formas de vida y cultura. Aunque la minería es una de las actividades económicas más extendidas en el continente, la extracción forestal, alimentaria, hídrica y petrolera también son causa de graves conflictos socioambientales en el que la permanencia o extinción de la vida está de por medio, de lo cual Payada pa satán es una metáfora imprescindible.

#RADIOPARADOXA EMISIÓN 19 DE FEBRERO 2017

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#RadioParadoxa #MediosLibres #EnVivo compartiendo música e información, pueden sintonizar #EnLínea por http://giss.tv:8000/radio_paradoxa.mp3 de 2 a 6 PM hoy domingo 19 de febrero.

Temas:

La lucha de los medios libres en 2017 y la posteridad.
El desplazamiento forzado en México en un contexto de guerra.
Las resistencias al fracking, una llama encendida.

 

Podcast:


ME RETARON A SER VEGETARIANA POR 3 MESES

/ Alicia Fernández

vegan

Trabajo desde hace 5 años para una organización que defiende el medio ambiente de la devastación, a decir verdad muchas veces ni siquiera lo asumo como un trabajo, esto porque obtengo satisfacción mas que un sueldo, y verdaderamente, en lo personal siento un compromiso con la naturaleza. Eso mismo comentaba cierto día a mi amiga Arely, haciendo referencia a que cumplía un año más dentro de la asociación cumpliendo con mis labores de promoción, ella aprovechó la plática para compartirme un punto de vista, lo escuché con atención a pesar de que tenía una serie de cuestionamientos hacia mi persona, especialmente uno, con el que casi casi me llamó incongruente de manera sarcástica, -si amas tanto la naturaleza y defiendes la vida, ¿por qué sigues comiendo animales?-, sí, ella es vegana desde que la conozco, unos 10 años.

Mi respuesta fue inmediata, traté de argumentar que son cosas diferentes, pero sus contestaciones fueron conduciéndonos a un debate sutil. Después de algunos veinte minutos de intercambiar opiniones, sin llegar a un acuerdo mutuo, ella se aprovechó de mi impulsividad a decir sí cuando me retan, efectivamente, me retó a ser vegetariana por 3 meses, diciéndome que no podría dejar la carne ni por una semana, quienes viven en el norte de México o lo han visitado saben lo carnívora que es nuestra dieta por acá, en comparación con la variedad gastronómica de otros lados del país en donde la carne no es el ingrediente absoluto.

En fin, acepté el reto, después ya no sabía si era para demostrarle que podía o porque sus palabras me hicieron replantearme muchas ideas en mi cabeza. Su reto no incluía nada más privar mis comidas de carne animal, sino también ver dos documentales fuertísimos que no conocía: Food Inc y Earlings. Confieso que no fue fácil soportar ver, sin quebrarme, la tortura a la que los animales no humanos se ven sometidos a fin de satisfacer la dieta carnívora; después de esto, empecé a pensar que quizás el reto no estaba tan mal, porque empezaba a ver la realidad desde otra perspectiva que no tenía antes, además rectifiqué que el amor a la naturaleza incluye el amor y el respeto a los animales, tan conscientes del dolor y el sufrimiento como yo o cualquiera otra persona.

Las primeras semanas fueron muy difíciles, no tanto porque sintiera la necesidad de saborear la carne, al contrario, con ayuda de Arely pude llenar mi alacena con ingredientes de platos deliciosos, hice un ménu y todo iba perfecto, el problema en realidad fue cuando el hambre me llegó andando fuera de casa, sin acceso a mi cocina; descubrí mi primera prueba, resistir con firmeza ante la escasez de comidas sin carne en restaurantes, puestos de comida callejeros y en fondas.

Mantuve mi disposición a cumplir con el reto, comprobé que las frutas son la mejor compañía para mantenerme sin hambre y bien nutrida, y que siempre hay alternativas vegetarianas en cualquier negocio de comida, querer es poder. Cuando cumplí el primer mes, mi percepción era de días, me empezaba a acostumbrar; durante el segundo mes, mi gran reto fueron las cenas familiares, en las que la carne asada suele ser el plato principal, me presionaban un poco a que comiera aunque fuera poco, temiendo que adquiriera desnutrición, pero la verdad es que me sentía muy bien y pude superar ese obstáculo, y no, no dejaba de comer, porque aún en las carnes asadas hay opciones para la dieta vegetariana, aunque usted no lo crea.

En el tercer mes, puedo decir que mi hábito se consolidó, ya no era tanto un reto, lo hacía de manera natural y le empezaba a tomar gusto, mejoró mi digestión, estabilicé mi peso y sí, me di cuenta que moralmente sentía una paz interesante por el respeto a la vida animal. Arely sabía bien lo que hacía cuando me retó a 3 meses, de eso ya han pasado otros 10 meses y puedo asegurar que ese reto me condujo a una de las experiencias más benéficas para mi persona. No pretendo nunca imponer mis hábitos, pero si te gustan los retos es uno que vale la pena enfrentar.

Publicado en #RevistaParadoxa edición 9 / mayo 2016

SIGILOSA IMPOSICIÓN DEL FRACKING EN TAMAULIPAS Y VERACRUZ

/ Redacción Paradoxa CML

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El desacuerdo de campesinos, ciudadanos y organizaciones ante el fracking o fractura hidráulica, no ha sido obstáculo para que esta práctica ecocida de extracción de gas y petróleo, se formalice con respaldo de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, en seguimiento a la Reforma energética. Pese a las alertas ambientales que expertos en el tema han expresado, los proyectos de pozos para técnica extractiva se concretan con respaldo institucional en los estados de Tamaulipas y Veracruz, omitiendo los riesgos en la agricultura, la contaminación del agua y en la salud de las personas.

Tamaulipas y Veracruz, estados colindantes el este con el Golfo de México, desde hace más de un año sufren la imposición ilegal de cientos de pozos de los que se extrae petróleo, gas y aceite; se trata de una realidad ante la cual las autoridades muestran su complicidad, sin tomar en cuenta una valuación de daños socioambientales ya presentes, tales como sismos e improductividad agrícola; los trabajos de extracción se han realizado hasta hoy con toda impunidad, evadiendo la petición de consulta a las comunidades afectadas.

Aunque el fracking es desde hace años una práctica presente en los territorios de Tamaulipas y Veracruz, ésta siempre se ha realizado arbitraria y sigilosamente, sin embargo, el reciente anuncio oficial en que se autorizan 4 pozos para fracking en esta región (3 en Veracruz, 1 en Tamaulipas), formaliza el extractivismo ecocida y excluye tajantemente el derecho de los ciudadanos y los pueblos a decidir, así como a demandar el respeto al derecho de un medio ambiente sano, esto a pesar de que las evidencias de su negativo impacto ambiental están dadas.

Ambos estados no solamente tienen en común al fracking, debido a su riqueza de energías fosil, sino que también pasan por una grave crisis de respeto a los derechos humanos, en los dos territorios se sufren desmesuradamente los abusos del crimen organizado, el periodismo es trabajo de alto riesgo y la corrupción política se encuentra en niveles desbordantes. Tamaulipas y Veracruz, hoy en día también pasan por un proceso electoral para elegir su próximos gobernadores, sus candidatos no hablan sobre el fracking, el silencio es contundente, mientras la sigilosa imposición del extractivismo de muerte sigue ganando terreno.

Publicado en #RevistaParadoxa edición 9 / mayo 2016