EL RECLUTAMIENTO FORZADO DE MIGRANTES CENTROAMERICANOS PARA EL CRIMEN ORGANIZADO COMO VIOLENCIA POSTESTRUCTURAL EN MÉXICO

/ Redacción Paradoxa CML

Ruben Pecina, Migration & Displacement

México destaca internacionalmente como uno de los países considerados de migración en tránsito, en este caso debido a que comparte su extensa frontera norte con los Estados Unidos de América, país desarrollado con particulares medidas migratorias restrictivas. A este respecto resulta importante destacar que aunque el flujo de migración en tránsito proviene mayormente de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, también Cuba, Ecuador, China e India son países relevantes como puntos de origen para migrantes en tránsito por México; sin embargo, es sobre la migración proveniente de países centroamericanos que existe prolífica investigación, además de que la violencia ejercida en contra de personas centroamericanas tras su paso por México se encuentra ampliamente documentada, y ha sido objeto de atención mundial sobre todo a partir del conocimiento público del secuestro y asesinato en 2010 de 72 migrantes encontrados en fosas clandestinas en San Fernando, Tamaulipas, hecho que evidenció parte de la realidad de un fenómeno de violencia, corrupción e impunidad de prominentes dimensiones económicas, sociales, políticas y bélicas.

El crimen suscitado en San Fernando alarmó a la opinión pública, pues daba cuenta de la dirección que tomaba el conflicto armado, los llamados daños colaterales incluían a ciudadanos inocentes desplazados o asesinados, pero ya también afectaba atrozmente a las personas migrantes cuyo tránsito incluía territorios mexicanos inmersos en un intenso conflicto armado. Aún y cuando el secuestro de migrantes en México no tiene un origen coetáneo al de la llamada guerra contra el narcotráfico, sí se tiene el dato preciso de su expansión en el año 2007, pues a partir de entonces se intensificó la documentación de secuestros a migrantes centroamericanos por parte de grupos criminales en contubernio muchas veces con autoridades mexicanas. Así, la guerra del ejército mexicano contra los cárteles, fue escenario de la expansión de una nueva fuente ilícita de ingresos económicos para el crimen organizado trasnacional, se trata del secuestro de migrantes, útil para contrarrestar las pérdidas en el negocio del narcotráfico derivadas de la situación bélica.

Es cierto que en este panorama desolador para la travesía de migrantes centroamericanos por México, el secuestro es tan sólo una de las múltiples situaciones de violencia que les amenazan incluso de manera simultánea, pues el robo, el asalto, la violencia física, la violencia sexual, torturas, amputaciones, chantajes, explotación laboral y sexual, reclusión e incluso la muerte son vejaciones constantes para la migración en tránsito. Pero con exactitud en el contexto de la guerra contra el narcotráfico, en los territorios donde la violencia se libraba con mayor fuerza, y además se trataba de sitios geoestratégicos para la migración en tránsito, surge una forma de violencia consecuente con la perpetración de secuestros, se trata del reclutamiento forzado de migrantes para las filas de la delincuencia organizada, práctica que se observa creciente en los últimos años sin que las autoridades mexicanas logren detenerla, así el destino de muchos migrantes se debate entre sumarse al ejército del crimen o morir.

La experiencia del reclutamiento forzado, ha sido analizada a través del concepto de violencia postestructural (directa e imperceptible), la cual comprende situaciones en las que “la víctima se transforma en verdugo, como único mecanismo de supervivencia en un entorno violento. Este tipo de violencia ofusca el entendimiento del individuo y convierte la lucha por la propia vida en el único mecanismo rector de sus acciones” (Izcara Palacios, 2016, p. 16). De esta manera, explica el sociólogo, es posible el masivo reclutamiento forzado de migrantes tanto en Tamaulipas como en otras entidades, los grupos criminales aprovechan la situación desventajosa de los migrantes ante las autoridades mexicanas por su condición de ilegalidad en el territorio, para lograrlo recurren al secuestro, la intimidación y la tortura, todo esto con la finalidad de fortalecer a la organización criminal con la multiplicación del número de sus integrantes.

El contrabando de indocumentados tiene una larga historia en la frontera de Tamaulipas y Texas, pero en tiempos más recientes se distingue la intensificación masiva de este negocio multi-billonario, así como su control por parte de grupos criminales. Aunque la migración en tránsito desde siempre representó ganancias para el coyotaje, su acaparamiento por el negocio del narcotráfico añadió un modo más de obtener ganancia del migrante, reificado y sometido vía la violencia, para ser reclutado y obligado a cometer acciones delictivas que van desde robos, extorsiones, halconaje, cobro de cuotas, hasta asesinatos o despedazamiento de cuerpos, incluso existen testimonios de quienes para preservar la propia vida tuvieron que ejecutar a sus compatriotas por órdenes de sus captores.

Desde la óptica de la violencia postestructural, y tratándose el reclutamiento forzado como una manera de ejercer este tipo de violencia, los migrantes en tránsito reclutados por el crimen organizado, son víctimas y no victimarios de los delitos cometidos, ya fueron realizado bajo una situación involuntaria de simíl esclavitud. Junto a esta perspectiva resulta de importancia incluir la visión desde el marco jurídico de los derechos humanos, los cuales en casos como estos evidentemente son violados explícitamente, sin la debida intervención de las autoridades, hecho que propicia la normalización de la explotación y esclavización de los migrantes mediante la coerción.

La puesta en marcha de la guerra contra el narcotráfico ocasionó que las debilidades del crimen organizado, tanto financieras como de número de miembros, fueran fortalecidas con el secuestro y reclutamiento de migrantes centroamericanos en su paso por México; el caso de Tamaulipas, estado fronterizo con Estados Unidos y con vasta presencia de organizaciones criminales, fue un lugar propicio para la práctica de violencia postestructural. Actualmente las heridas de este oprobio siguen abiertas tanto en las vidas de las personas que fueron reclutadas forzadamente, como en sus familias, pero también es un fenómeno que ha producido un profundo eco en los habitantes de comunidades aledañas a los sitios de secuestro o fosas, incluso en una desconfianza y temor generalizado a transitar por tramos carreteros y caminos identificados como focos de violencia.

A pesar de la gran cobertura mediática que tuvo la masacre de los 72 migrantes en San Fernando, y el amplio apoyo de organismos de derechos humanos, dicha región como otros tantos puntos de la ruta migratoria en tránsito, sigue dominada por la incertidumbre, la única certeza es el riesgo de la violencia en sus diversas formas, cada una de por sí deplorable, aunque exacerbada al provenir de una violencia postestructural, forzada por la decisión entre morir o vivir. En términos de justicia y derechos humanos, la violencia postestructural así como los otros tipos de violencia que enfrentan los migrantes en su tránsito por México, ameritan ser erradicados por sobradas razones, lograrlo es uno de los desafíos fundamentales presentes en México ante las violaciones sistemáticas de los derechos humanos de personas migrantes centroamericanas.

BIBLIOGRAFÍA

Casillas, R. (2011). Los migrantes indocumentados: su vulnerabilidad y la nuestra, en Armijo, N. (Coord.) Migración y seguridad: nuevo desafío en México. Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia A.C. (casede). México. pp. 145-164. 

Izacara, S.. (2012). Coyotaje y grupos delictivos en Tamaulipas. Latin American Research Review, 47, pp. 43-61. 

Izacara, S.. (2016). Violencia postestructural: migrantes centroamericanos y cárteles de la droga en México. Estudios Sociales, 56, pp. 12-25. 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s