LA ENTREGA DE PEMEX, SUS IMPACTOS EN LAS FINANZAS PÚBLICAS Y LA SOCIEDAD

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/Ignacio Aguilar Cervantes

Antecedentes.

Desde la expropiación petrolera del 18 de marzo de 1938, realizado por el presidente Lázaro Cárdenas, en la que se recupera el control de la Nación de sus recursos energéticos, fue posible para el país alcanzar un desarrollo que impulsó la construcción de infraestructura, el financiamiento de programas gubernamentales en beneficio de un desarrollo capitalista del país, que incluyó todas las ramas de actividad económica: Desde el apoyo a la agricultura, la industria y la construcción de infraestructura carretera, portuaria, siderúrgica, petrolera y eléctrica. Este fuerte participación del estado mexicano en el desarrollo del país, permitió una estabilidad política, si bien, no exenta de crisis y desigualdades sociales que condujeron a movimientos de protesta y de demandas de tierras, salariales, y otras. Esta estabilidad política fue producto de la configuración de un bloque dominante impulsado también por Lázaro Cárdenas: las clases medias emergentes en la Confederación Nacional de Organizaciones Populares,(CNOP), los trabajadores en la Confederación de Trabajadores de México (CTM), y los campesinos en general en la Central Nacional Campesina (CNC); y en un pacto de tolerancia con la Iglesia Católica, que completa la articulación ideológica, esta última garante de la resignación y fatalismo que lo resuelve todo en la fe.

Este bloque político e ideológico dominante, producto de la Revolución Mexicana, se consolida prácticamente por más de 60 años. El incremento de la participación mayoritaria del Estado en numerosas empresas, denominadas paraestatales, de carácter estratégico: PEMEX, CFE, SIDERMEX, FERTIMEX, Ferrocarriles Nacionales de México, Teléfonos de México, etc. y su responsabilidad en atender la salud pública en organismos como el IMSS, ISSTTE, Secretaría de Salubridad y Asistencia la rectoría del Estado en la educación pública, incorpora a las clases medias emergentes de técnicos, profesionistas y maestros, y consolidaba al Estado Mexicano, como un elemento aglutinador de los principales sindicatos que representaban a estos entes públicos, permitió durante mucho tiempo garantizar el predominio del brazo electoral del gobierno, es decir del partido hecho gobierno: Denominado en su origen Partido Nacional Revolucionario, posteriormente Partido de la Revolución Mexicana actual PRI. El estado mexicano era el gran empleador y garantizador del ascenso económico de las clases medias y de dominio ideológico producto de la Revolución Mexicana. A la cual se agrega en los años cincuenta la radio y la televisión como medios de entretenimiento masivo y al servicio del sistema político mexicano.

El avance del capitalismo a nivel mundial, la competencia de intercapitales, y la crisis del petróleo en 1973, obligan a los Estados Unidos a voltear sus ojos a Latinoamérica y establecer una estrategia de dominación y control de todos sus recursos: mercado para sus excedentes de granos, petróleo, electricidad, y el Presupuesto Federal entre otros. Esta estrategia de dominación a largo plazo inicia con el presidente Miguel de la Madrid, siendo el operador principal Carlos Salinas de Gortari como secretario de Programación y Presupuesto: La desintegración del Estado Mexicano, el saqueo indiscriminado de los bienes públicos y empresas paraestatales, la entrega del mercado agrícola, el retiro de los apoyos financieros al campo, y la entrada del país a acuerdos internacionales, primero al ingresar a la Organización Mundial de Comercio, luego con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá en 1994.

A partir de entonces se agudiza una crisis financiera en el estado deliberadamente programada para aumentar su deuda interna y externa, y debilitar su poder de negociación. Una crisis económica producto de la entrada indiscriminada de importaciones tanto de cereales como de productos cárnicos e industriales, que llevaron a la quiebra de numerosas empresas. La crisis social y la pérdida de empleos que acompañó al proceso de privatización y entrega de empresas públicas, condujo necesariamente a un rompimiento del bloque hegemónico en el poder, (primer desprendimiento del PRI, encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, y otros, que los llevó a un enfrentamiento electoral 1988). La lucha entre una fracción burguesa nacional contra la clase capitalista transnacional, (CCT) por el control del Estado mexicano había comenzado.

La lucha por el poder del estado entre estas dos fuerzas se enfrentan nuevamente en 2006: Las fuerzas de izquierda y amplios sectores populares se aglutinan para dar la pelea electoral con Andrés Manuel López Obrador. El fraude electoral se impugna con medidas legalistas dentro del estado mexicano, plantones, etc. y se convoca a la Asamblea Democrática Nacional, en la cual se toman acuerdos, que fueron boicoteadas por la dirección nacional del Partido de la Revolución Democrática.

Para la elección de 2012, se pone en operación un plan que garantice la continuidad de las políticas neoliberales en favor de las compañías transnacionales y la compra venta de México, ya denunciada en 2002, por el analista e investigador en temas de seguridad nacional, el catedrático don John Saxe-Fernández.1

En esta última elección, en la que estaba en juego la supervivencia del estado mexicano, o la rendición de éste mediante la entrega completa y cabal de su único recurso que le daba viabilidad financiera y soberanía a la nación mexicana: El sector energético. Se elaboró la estrategia de presentar un candidato joven, frívolo y represor, al cual se le apoyó con el aparato televisivo privado y público, y con cuantiosos recursos del exterior (ahora sabemos de compañías transnacionales y recursos provenientes de un sector del narcotráfico) para la compra del voto y la voluntad ciudadana, violentando cualquier ética, y aprovechándose de la miseria, ignorancia y pobreza de gran parte del electorado.

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Ahora, pudimos darnos cuenta, del porqué el derroche descomunal de recursos utilizado por la oligarquía extranjera y nacional para imponer a su candidato. Era importante arrebatarle a la Nación por medio de la legalidad del estado burgués, el último de los recursos estratégicos que le habían permitido sobrevivir al estado mexicano: El petróleo, gas, energía eléctrica, minerales y el mercado.

1. La estrategia empresarial y geoestratégica del TLCAN para la entrega del Sector Energético de México.

La estrategia de Washington por medio de las cartas de intención del FMI y las cartas de “política” del BM se centró en propiciar los mecanismos para inducir la apertura a los inversionistas “nacionales y/o extranjeros” de los sectores fundamentales de la economía constitucionalmente reservadas al Estado como la electricidad, los ferrocarriles y el rubro petrolero. Con este fin se han utilizado instrumentos económicos entre los que sobresale el desvío masivo del presupuesto estatal mexicano hacia el gasto no productivo para así someter a un “desfinanciamiento crónico” a los sectores o empresas de interés para la inversión extranjera directa.”2
Con gran visón, del maestro e investigador de la UNAM, John Saxe-Fernández, quien se anticipa a lo que ahora vemos como un hecho consumado, cuando en 2002, señala: se auspicia así la desnacionalización integral del aparato económico mexicano. Esto incluye, de manera prominente, la meta empresarial y geoestratégica de Estados Unidos para revertir “la nacionalización petrolera” tanto a nivel operativo como político—administrativo y eventualmente “constitucional”, propiciando la privatización primero “indirecta” y luego “directa” de Pemex y un control corporativo estadounidense in situ sobre las operaciones de dicha empresa.”3

“El proceso de privatización de Pemex debe ser analizado en el marco de estas tendencias y datos ya que, una vez consumada la venta de nuestra principal empresa, y en manos de corporaciones petroleras estadounidenses, México perdería un vital margen de negociación y autonomía en el ámbito internacional, derivado delas divisas fuertes que se obtienen por medio de Pemex, una de la pocas fuentes “no condicionadas” de capital, además de que inmediatamente surge el gran interrogante acerca de ¿qué controles puede ejercer el gobierno mexicano sobre las decisiones de esas compañías estadounidenses, en el contexto de una emergencia nacional en ese país, ya fuera por una guerra regional u otra contingencia como un disturbio mayor en el Oriente medio o un hipotético embargo petrolero?” 4
2. Apoderarse de los recursos energéticos (gas, petróleo y energía eléctrica) como parte de su estrategia de seguridad.

Al dar inicio la década de 1980, mientras el Tercer Mundo usaba menos del 20% del total del petróleo para su consumo, Estados Unidos con solamente el 4% de la población del mundo, consumía el 25% de la producción mundial…”5

Este hecho, a la par de que el transporte de carga y vehicular y el hecho de que la región norte-noreste de Estados Unidos está expuesta a crudos inviernos y la consecuente demanda de gas, la insuficiencia de la producción interna, hace del petróleo mexicano y gas canadiense una asunto de seguridad nacional para los Estados Unidos de Norteamérica.

Estados Unidos, que consumía 4 millones de barriles diarios de petróleo que tienen que importarse, además de una producción equivalente de la producción doméstica de ese país hasta antes de 1985,”6, “…entre 1987 y 1995 las importaciones petroleras representaban cerca de 45% del total del déficit comercial de Estados Unidos registrado en 1994.“ De 1985 a 1995 las importaciones petroleras de Estados Unidos pasaron de cerca de cinco millones de barriles diarios a cerca de nueve millones de barriles. Esta tendencia ocurre simultáneamente con un colapso de la producción doméstica que pasaría de aproximadamente 11 millones de barriles diarios en 1985 a poco más de siete millones en el año 2005.”7
”Tal vulnerabilidad estratégica es parte y parcela del <cálculo> en la articulación de la política exterior, especialmente hacia México y su gran reserva petrolera localizada en tierra firme y su mar patrimonial caribeño.” 8

2.1 Las reservas de gas y petróleo en USA, ya se agotaron. “…el país simplemente carece de capacidad para agregar mayor volumen a su reserva de petróleo. Según cálculos técnicos los primeros 500 millones de pies de perforación permitieron la explotación de 70% de todo el petróleo y gas natural descubiertos hasta ahora en los Estados Unidos, y se estima que 80% de toda la perforación históricamente se ha encaminado a la extracción de 30% restante de las reservas, es decir, que, como se le mida y usando cualquier parámetro comparativo, los recursos de petróleo y gas natural de Estados Unidos han sido ya ampliamente explorados y explotados. Lo que queda de estos recursos es marginal no sólo por su significativamente limitadas dimensiones sino también porque esas reservas son capaces de ser incrementadas de manera muy reducida.”9

2.2 Aumento de las importaciones de petróleo en USA y disminución de la producción interna de 1985 a 1995.

“El proceso de privatización de Pemex debe analizado en el marco de estas tendencias y datos ya que, una vez consumada la venta de nuestra principal empresa, y en manos de corporaciones petroleras estadounidenses, México perdería un vital margen de negociación y autonomía en el ámbito internacional, derivado de divisas fuertes que se obtienen por medio de Pemex.”10

Lo anterior implica que el gobierno de México, al no obtener recursos de moneda fuerte como el dólar, el cual a su vez podría utilizar para la compra de oro, difícilmente se tendrían reservas para proteger el valor nominal del peso, y con ello se generaría una inflación que impactaría a toda la economía. Además de que el país prácticamente quedaría en insolvencia financiera, pues las divisas petroleras han sido hasta ahora lo que le ha permitido al gobierno de México, obtener empréstitos de la banca financiera transnacional y nacional.

2.3 Resumen de estrategia de las grandes empresas petroleras de Estados Unidos y del Banco Mundial para que sea privatizado totalmente Pemex.

En este escenario el programa en marcha de Washington desplegado por medio del FMI-BM y adoptado como propio por los regímenes “neoliberales”, dirigido a promover las privatizaciones bancarias, ferrocarrileras, portuarias, aeroportuarias, carreteras, pero sobre todo de la petroquímica y de gas natural, tendría consecuencias potencialmente devastadoras para toda la fundamentación de México como nación.”11

“Las metas planteadas por la Heritage en orden ascendente de importancia se han fundamentado en las “Cartas de Política por Rama” del Banco Mundial:
1) Permitir contratos de riesgo para la exploración y desarrollo petrolero;

2) Permitir que exista inversión extranjera mayoritaria en la petroquímica;

3) Dividir a Pemex en empresas separadas y en competencias (disventure);

4) Permitir la competencia interna e internacional frente a Pemex y

5) Privatizar Pemex 12

Aspectos estos que se han venido realizando de manera progresiva por los gobiernos neoliberales
2.4 La forma en que se ha venido descapitalizando a Pemex y la transferencia de riqueza petrolera a la Nación. (Miguel de la Madrid, Ernesto Zedillo y Vicente Fox).

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“Como admite el estudio de Heritage, el gobierno mexicano impone impuestos totalmente reñidos con la racionalidad porque representan 95% de las ganancias de Pemex, destinándolos al “servicio” de la deuda externa y otros gastos no productivos, de tal suerte que nadie debe sorprenderse de que quede muy poco capital para el mantenimiento de la inmensa infraestructura de la empresa y mucho menos para invertir en exploración, en desarrollo y en refinación.
Durante el gobierno del López Portillo, por ejemplo, los impuestos directos pagados por Pemex equivalían a 61% de sus exportaciones totales, mientras que, con De la Madrid, bajo la condicionalidad del BM, esta participación creció a 84%. Durante el salinato y ya con Pemex fuertemente impactada por la estrategia desindustrializadora del Banco Mundial, se aplicaron medidas tendientes a concretar en los hechos la filosofía de fondo de ese instrumento financiero de proyección de poder estadounidense: mientras los ingresos por las exportaciones petroleras se desplomaron, junto con los precios internacionales del crudo, pasando de 92 mil a 52 mil millones de dólares, la carga fiscal de Pemex fue irresponsablemente aumentada, descapitalizando gravemente a la principal empresa del país al pasar de 77 mil a 84 mil millones de dólares. Es decir, como indica José Luis Manzo, que con Salinas esa carga llegó a niveles nunca vistos, representando 158% de sus ingresos por exportaciones. Las transferencias de Pemex al fisco por la vía de impuestos directos e indirectos en 1995 representaron 70.5% de los egresos totales de la empresa constituyendo 27.5% de todos los ingresos fiscales del gobierno. Al finalizar el sexenio zedillista este porcentaje aumentó todavía más acercándose a 90%…13

La descapitalización deliberada de Pemex, “se orientó a llevar a la empresa a un punto de venta, impidiendo su crecimiento orgánico, generando autonomizaciones gerenciales y administrativas altamente negativas para lograr la operación integral, por ejemplo, incompatibilizando los precios de las unidades encargadas de la producción de crudo con las de refinación, e induciendo la exportación de crudo simultáneamente con una veda significativa a las actividades de exploración, refinación y mercadeo, etcétera—. Abundan situaciones absurdas, como que a Pemex Petroquímica le resulte más conveniente importar ciertos insumos que adquirirlos de la producción generada por otro de los “organismos descentralizados” de la misma empresa. En realidad es una política destina a inducir y facilitar la privatización y extranjerización de Pemex, con el pretexto de una modernización y <reforma gerencial>”.14

Otras investigaciones coinciden con lo anterior: Sistemáticamente los ingresos propios (de Pemex) son superiores a la asignación presupuestaria que recibe. Tal situación la lleva a un desbalance financiero que le impide incrementar su inversión productiva. El Gobierno Federal canaliza el diferencial entre el ingreso y el gasto de PEMEX hacia otros rubros del gasto distintos a la construcción de infraestructura productiva petrolera.

“Durante el periodo que comprende los años 2000 al 2008, los ingresos propios de PEMEX fueron de 1 billón 951 mil 023.8 mdp, en contrapartida, su gasto público ascendió a 1 billón 198 mil 115.2 mdp; lo que significa que durante este periodo, registró un déficit en su relación ingreso-gasto estimado en 752 mil 908.6 mdp, en otras palabras, el ingreso que recaudó fue 36.7% inferior al gasto que recibió.

El diferencial entre el ingreso y el gasto de PEMEX se mantuvo relativamente estable durante el periodo de 1998-2005, donde fue de 29 mil 126 mdp anuales en promedio, sin embargo, para el periodo de 2006-2008 se amplió significativamente siendo de 183 mil 642.4 mdp en promedio anual.

La reducción del diferencial entre los ingresos propios y el gasto aprobado para PEMEX, liberaría recursos públicos que se podrían canalizar a la construcción de infraestructura productiva petrolera, minimizando la inversión privada vía PIDIREGAS. “15

3. Pemex petroquímica y gas natural su importancia radica en mayores ganancias por barril al darle valor agregado y generar mayor número de empleos.
La traición a la Patria la inició Salinas y la continuó Ernesto Zedillo Ponce de León al entregar la generación de energía eléctrica, hasta el gas natural y la petroquímica secundaria y primaria. El 29 de abril de 1995, al modificar el artículo 27 constitucional para proceder con la apertura a la inversión privada, nacional y extranjera, de la trasmisión, almacenaje y distribución de gas natural.”16

“El 14 de noviembre de 1995 el gobierno mexicano, siguiendo el guión del BM, dio inicio al proceso de privatización de la petroquímica básica al publicar la convocatoria para vender el complejo petroquímico Cosoleacaque (cerca de Coatzacoalcos, Veracruz). La gran importancia económica de este sector es porque son materias primas sintéticas o artificiales que se producen en grandes cantidades y a precios bajos, sustituyendo muchas de origen natural, escasas y caras, en la elaboración de un gran número de productos de uso cotidiano. Por ejemplo, la fabricación de productos de hule, como las llantas para automóviles, estaba limitada por la escasa disponibilidad y calidad de la materia prima principal, el caucho natural. Con la petroquímica se producen cauchos sintéticos baratos y de alta calidad a partir de los hidrocarburos, eliminándose ese obstáculo, lo que facilitó el gran crecimiento de la industria automotriz contemporánea. En la industria textil el impacto de la petroquímica es notable. Es práctica en ese sector el uso de fibras sintéticas (poliéster y nylon) en combinación con fibras naturales. La petroquímica básica es clave para el funcionamiento integral de Pemex y de la nación ya que es a partir de cada petroquímico básico que se genera un gran número de eslabonamientos o encadenamientos productivos entre muchas industrias. “ 17

El amoniaco es estratégico en la agricultura para la producción de urea, la cual se utiliza para fabricar fertilizantes, los cuales contribuyen a incrementar la producción de alimentos tanto para consumo humano como animal. Del etileno se obtienen polímeros de alta y baja densidad que son materia prima para muchos productos de uso generalizado, como láminas y bolsas de plástico, artículos domésticos, juguetes, etcétera. También se utiliza para elaborar petroquímicos tan importantes como el acetaldehido, etilbenceno, óxido de etileno y otros que son troncos de cadenas petroquímicas cuyos productos a su vez sirven para fabricar fibras textiles, medicamentos, pegamentos, desodorantes, pinturas, discos, plásticos, perfumes, rollos fotográficos, etc.”18

5.1 La industrialización del petróleo genera más ganancia y empleo.

“Según estimaciones del ingeniero Rafael Decelis, si se contabilizan todas las etapas de la transformación del petróleo en petroquímicos básicos y secundarios, incluyendo la producción de bienes tan esenciales a la vida moderna como los productos plásticos, a cada barril se le puede extraer una ganancia estimada en 780 dólares, generando empleo en abundancia. Mientras que el empleo generado por barril de petróleo crudo es ínfimo, pasando de 0.010 en Pemex exploración a 0,104 en Pemex Petroquimica, en Petroquímica secundaria es de 0.672, en la producción de fibras, telas, utensilios, artefactos, botellas, películas, bolsas, etcétera, es de 22,7 empleos por barril.”19

Etapas de crecimiento de Pemex.20

En términos generales se pueden distinguir en las seis décadas de existencia de Petróleos Mexicanos tres períodos relativamente bien diferenciados desde el punto de vista de la misión que asume la institución, y por tanto la orientación y objetivo que se le asigna al sector petrolero y por ende a su patrón de capitalización. Dichos períodos son los siguientes:

1938 a 1970, caracterizado por el apego de la institución a cumplir una función social y económica de servicio

1970 a 1982, período de expansión y transformación acelerada

1982 al momento actual, donde se ponen en marcha reformas estructurales tendientes a modernizar el sector con sentido empresarial y de mercado, atendiendo a los intereses de las empresas petroleras transnacionales ETN.

A raíz de la expropiación y durante los años de la segunda guerra mundial y los primeros de la posguerra las acciones de administración de PEMEX se orientaron a dominar y mantener la operación con especial énfasis en superar con recursos locales carencias técnicas y deficiencias en el abasto de partes, refacciones y equipos.

Gradualmente se fueron superando esas carencias y deficiencias; el objetivo del organismo se transformó en atender, con un sentido de servicio social y económico, los requerimientos del mercado nacional en expansión, particularmente en lo que hace a las necesidades de combustibles (domésticos, automotrices, industriales y para la generación eléctrica), fertilizantes e insumos para la industria. El comercio exterior de hidrocarburos constituyó en general un recurso marginal para complementar faltantes o colocar excedentes. La institución se desarrolló verticalmente en torno al aprovechamiento local del petróleo y PEMEX y su oferta de productos se convirtió en una “marca” y en un símbolo de soberanía y nacionalismo de referencia obligada. 21

“Durante los años setenta y principio de los ochenta se intensificaron abruptamente las inversiones en el sector petrolero, primero en exploración, luego en extracción y posteriormente en el establecimiento de plantas de proceso del gas, refinación de crudo y producción de petroquímicos.

Se trata de un período intenso en inversiones en el que confluyeron simultáneamente un alto grado de éxito en la exploración (descubrimientos importantes en nuevos campos del mesozoico de Chiapas y Tabasco durante 1977, el paleocanal de Chicontepec un año después y la sonda de Campeche desde 1979), una elevación acelerada de los precios internacionales del petróleo y la adopción del gobierno de una política económica que pretendía transformar rápidamente en plazos breves a la industria, la infraestructura y en general el destino económico del país.

Entre los doce años extremos de este período (1970 y 1982), el valor agregado real del sector petrolero se multiplicó casi 4 veces, la extracción de crudo por 5 y las reservas probadas totales de hidrocarburos por 13. A la entonces prevaleciente función de servicio social y económico de la actividad petrolera se le adicionó la de eje para el desarrollo y la de propiciar el financiamiento y la transformación acelerada de la economía.

A partir de abril de 1981, y particularmente de 1982 y 1985, los precios internacionales del crudo se desplomaron, lo cual coincide con que la economía mexicana confrontó serias dificultades financieras derivadas de la inestabilidad y del excesivo endeudamiento externo, que se tradujeron en la astringencia de inversiones públicas, incluyendo de manera principal las del sector petrolero.

Así, las inversiones reales en el sector se abaten entre 53 % y 78 %, según el año terminal que se examine de 1982 hasta nuestros días. Los equipos de perforación propiedad de PEMEX, como indicador de capital propio para la extracción y exploración, se reducen de 197 en 1982 a 92 en 1990, 27 en 1994 y 48 el año de 1995”22.

 II. LOS IMPACTOS EN LAS FINANZAS, ECONOMICOS, SOCIALES.

4.1 Contribución de Pemex al presupuesto federal. 30% o más del total.

“…en términos contables y antes de que se procediera a desviar masivamente los ingresos de Pemex al servicio de la deuda y otros gastos no productivos, la paraestatal contribuía con 30% de cuanta escuela, salario educativo, hospitalario, carretera, puente o servicio público se ofreciera…”23

Del total de los ingresos presupuestarios de 2012, el 47% provino de los ingresos tributarios los cuales ganaron participación, en tanto los ingresos por la venta de petróleo, representaron 34% permaneciendo en la misma estructura.

4.2 Fondos de Estabilización de los ingresos petroleros.(FEIP).

El Presupuesto de Egresos de la Federación y posteriormente la LFPRH contemplaron la creación de instrumentos contra cíclicos, que apoyaran las finanzas públicas en caso de situaciones que ocasionaran caídas en la recaudación.

En la actualidad existen cuatro fondos con fines específicos propios, los cuales reciben recursos de derechos creados para dichos fines o de la obtención de ingresos excedentes netos (distribuibles). Entre estos derechos se encuentran los siguientes:

 La recaudación del Derecho sobre Hidrocarburos para el Fondo de Estabilización se utiliza para financiar programas y proyectos de inversión aprobados en el Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación.

 Los recursos del Derecho Extraordinario sobre la Exportación de Petróleo crudo se envían al Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF).

 Derecho para la Investigación Científica y Tecnológica en Materia de Energía se distribuyen de la siguiente manera:

o El 63% al Fondo Sectorial CONACYT-Secretaría de Energía-Hidrocarburos.

o El 2% al Fondo CONACYT-Secretaría de Energía-Hidrocarburos para la formación de recursos humanos.
o El 15% para el Fondo de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico del Instituto Mexicano del Petróleo.

o El 20% al Fondo CONACYT-Secretaría de Energía-Sustentabilidad Energética.

 Del derecho para fiscalización petrolera recaudó se destinan a la Auditoría Superior de la Federación.

 Derecho para regular y supervisar la exploración y explotación de hidrocarburos se destinan a cubrir el presupuesto de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, conforme a lo establecido en el artículo 254 de la Ley Federal de Derechos (LFD).

 El resto de los derechos forma parte de la Recaudación Federal Participable y se consideran para el cálculo de los ingresos excedentes. El monto no repartido de estos derechos se utiliza para apoyar el gasto asociado al Presupuesto de Egresos de la Federación. 24

Los recursos de este fondo provienen del Derecho Sobre Hidrocarburos para el Fondo de Estabilización (DSHFE), del Derecho sobre Extracción de Hidrocarburos (DSEH) y de los ingresos excedentes netos Al cierre del 2011, el fondo contaba con 11 mil 046 mdp, mientras que al primer trimestre del año el saldo es de 21 mil 599 mdp.

Al 31 de marzo de 2012, el Fondo para la Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF) presento un saldo de 14 mil 160 mdp, de los cuales 8 mil 606 corresponden a ingresos del primer trimestre de 2012.

El Fondo de Estabilización para la Inversión en Infraestructura de Petróleos Mexicanos (FEIIPM) tiene la finalidad de compensar posibles disminuciones de los ingresos propios de Petróleos Mexicanos asociadas a caídas en el precio del barril de petróleo y de otros hidrocarburos, o a fluctuaciones del tipo de cambio del peso respecto del dólar, por debajo de los estimados en la LIF 2012. Al 31 de marzo, este fondo contaba con 1 mil 325 mdp.

Por último, el saldo de los recursos del Fondo de Apoyo para la Reestructura de Pensiones (FARP) ascendió a 27 mil 330 mdp al cierre de marzo de 2012.

III LA RENTA PETROLERA Y SU APROPIACIÓN: CÓMO SE USA EL “PATRIMONIO DE LA NACIÓN”

En la política petrolera instrumentada por el gobierno, a partir de Canta­rell, hay dos estrategias: extraer de Pemex la máxima renta posible, sin mi­ramientos de las necesidades de reproducción de su capacidad productiva o los daños ambientales o los desajustes macroeconómicos por la revaluación; y obtener recursos para resolver los cuellos de botella fiscal y de recursos externos. La tasa de explotación se desasoció del crecimiento de la deman­da interna, incrementando las exportaciones a mayor velocidad que ésta (cuadro 1). Los aumentos en la producción (más de 3000% entre 1965 y 2008, se han dirigido a las exportaciones, pues el consumo interno creció a un rit­mo considerablemente inferior. De exportar 16% de la producción en 1965, se pasó a vender en el exterior 51% de la producción en 1980 y 64.6% en 2008. Los efectos de estas estrategias sobre Pemex son el agotamiento de las reser­vas probadas y el estrangulamiento financiero. 25

Lo que indica que las reservas se agotan más por atender una demanda externa que se orienta principalmente al mercado de Estados Unidos.

1. Producción petrolera y renta petrolera. 1974-2008

Para medir en qué grado se utilizó la riqueza petrolera de acuerdo a los postulados de la Constitución, Los autores cuantifican el volumen valor de la producción de crudo para el período 1974- 2006, que cubre el inicio de la producción de Cantarell hasta su parcial decli­ve. Y el tamaño de la renta que ha captado el fisco hasta 2008, y el uso que el gobierno le ha dado”26

“Cantarell permitió, elevar la producción de crudo durante 1974-2008 al 14.5 % anual, muy por arriba de la tasa registrada entre 1950 y 1974 (7.1% anual) y mucho más que el crecimiento del PIB. Entre 2006 y 2009 ha declina­do la producción, de 3.7 a 2.6 millones b/d y las exportaciones, de 1.7 a 1.1 millones b/d, por la necesidad de atender el mercado nacional.

Esta diferen­cia señala la bonanza de cantidades aportada por Cantarell2 (Gavin, 1991 y Puyana y Romero 2009). La producción acumulada al 2008 fue 35.9 miles de millones de barriles, por un valor de un 1.61 billones de dólares constantes de 2008 lo que equivales a 1.01 billones de dólares corrientes. La producción anual promedio alcanzó mil veinticinco millones de barriles que, en dólares de 2008 alcanzó un valor anual de 45.9 miles de millones de dólares. 27

2 Uso y monto de la renta petrolera28

El incremento de los ingre­sos petroleros brutos, está influida por las variaciones de precios y el volumen del crudo exportado Estos elementos a su vez, deter­minan la renta que obtiene el fisco a través de los impuestos a Pemex.

La diferencia entre el precio efectivo del petróleo y el programado subió de 5.8 dólares/b en 1990 a 37.7 dólares/b en 2008 y, en ese mismo período, la renta captada por el estado ascendió, de 9.900 a 62.3 miles de millones de dólares constantes de 2008: un crecimiento del 475.8 % Los precios observados se triplicaron y los programados crecieron 2.5 veces mientras que la diferencia entre unos y otros se cuadruplicó. La diferencia entre los precios efectivos y los programados es absorbida por el gobierno e invertida, de acuerdo a criterios discutidos con el legislativo pero fijados por el ejecutivo. Sin embargo, Pemex no se beneficia de los precios al alza.

Las utilidades netas antes de impuestos se convierten en pérdida después del pago de los impuestos. La intensa extracción de recur­sos es clara: en 1990 los impuestos pagados por la estatal petrolera fueron 7000 millones de dólares y representaron 9% del ingreso neto total de Pemex. En el 2008, ascendieron a dólares 62.3 miles de millones o 58% del ingreso total de la empresa y 117% de las utilidades antes de impuestos. En 2008, la subida de los precios y del ingreso elevó el déficit de la empresa, por el im­puesto superior que paga Pemex por los recursos derivados de precios efec­tivos superiores a los programados, a los cuales se aplica la tasa de Aprove­chamiento sobre Rendimientos Excedentes (ARE). La primera prioridad del gobierno en la administración del patrimonio nacional es maximizar la renta y aliviar las cuentas fiscales.

En el 2005 y también 2008, se redujo tasa de Aprovechamiento sobre Ren­dimientos Excedentes (ARE) y se dejaron mayores recursos para Pemex. Esa modificación es evidente por los resultados de 2006, en los cuales se aprecia que Pemex tuvo utilidades luego de impuestos por 4100 millones de dólares, pues los impuestos, por primera vez desde 2000, fueron menores a las utili­dades antes de impuestos. Los efectos de la reforma se anularon al exigir a Pemex superávit fiscal y en 2007 se retorna a una extracción de impuestos superiores a los ingresos brutos, situación que perdura hasta lo que va trans­currido del 2009 (Pemex, Informe Financiero, 2009). Los informes financieros de Pemex de 2007 y 2008 (y lo que va transcurrido del 2009) confirman que las reformas fiscales no han mejorado la situación fiscal de Pemex, ya que los recursos transferidos al fisco superaron en varios puntos porcentuales a los rendimientos antes de impuestos de esos dos años.

CARTON-BOLIGAN-REFORM

En 2008, la deuda total de Pemex representó 91.5% del activo de la em­presa ascenso importante desde 1990 cuando las deudas sólo comprometie­ron el 23,5 % de éste. La razón entre el ingreso antes y después de impuestos de Pemex oscila entre 0.1 y -0.1%, mientras que para las manufacturas es 0.40% y en transporte 0.62% (Puyana, 2006). Si, como en otros países, se estableciera una carga fiscal a Pemex más cercana a la de otras actividades (por ejemplo alrededor de 30% de las utilidades), se libe­rarían recursos para que Pemex invirtiera sin recurrir al crédito tan intensa­mente. La carga tributaria de Pemex es una de las mayores del mundo. En efecto, durante 1995-2008, pagó, 106% de las utilidades antes de impuestos. Los gravámenes ascienden a 30% en Inglaterra, 40% en EU y alrededor del 70% en Libia.

La renta petrolera que capta el gobierno permite al Estado un nivel de gasto público importante sin elevar la tributación directa al capital.(a los capitalistas y empresarios transnacionales y nacionales, incluso se les devuelven impuestos como ya hemos mencionado arriba). La “petrolización” de las cuentas fiscales es una transferencia de parte de la renta petrolera hacia esos sectores que pagan menos impuestos de los conside­rados normales internacionalmente (OCDE, 2006).

En 2008, los impuestos a Pemex representaron 44.3% del ingreso fiscal total y 130.5% de los recaudos por impuestos a la renta. Según el gobier­no, la tributación de Pemex en el 2006, representó 171.7% de dicho ingreso. Se nota la caída de la participación de Pemex en las cuentas fisca­les por el descenso de la producción

3 Cómo se gasta la renta petrolera

Hasta inicios de los años ochenta, antes de las reformas, se consideraba que la renta petrolera derivada del diferencial de costos de producción de México se debía transferir a toda la cadena productiva para asegurar la industrialización y el surgimiento de las manufacturas intensivas en energía y en productos petroquímicos. Tenía Pemex que garantizar el suministro de energía a precios no referenciados a los internacionales.

Por ejemplo, repetidamente el gobierno mexicano ha establecido precios internos de los productos petroleros y del gas natural por debajo de los internacionales, como lo hiciera durante 1975-1987 (Gavin, 1991) y poco antes del huracán Katrina, cuando aprobó un subsidio general para el gas natural.

Los grupos empresariales más poderosos están más interesados en mantener el status quo que en la total o parcial privatización de Pemex. Ante un ente totalmente privatizado no lograrían intervenciones públicas para obtener subsidios directos o encubiertos en los precios de los combustibles o de los insumos para la industria petroquímica, ni independizar, en el largo plazo, las cotizaciones internas de gas de las vigentes en el mercado estadunidense. En contradicción con esta posición se encuentran, por una parte, sectores del partido de gobierno y del PRI y los grupos empresariales con capacidad de invertir en exploración, producción refinación y exportaciones de crudo y gas que se disputan la renta petrolera, y que finalmente con las últimas modificaciones a la Constitución, en particular los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, prácticamente se les entrega el petróleo.

La profundización del federalismo fiscal es parte de la democratización del país. La renta petrolera se ha convertido en la principal fuente de las transferencias a los Estados y los poderes locales están interesados en maximizar la renta petrolera, acelerar la extracción y las exportaciones de crudo, lograr la mayor descentralización en el uso del ingreso petrolero y la total autonomía en el uso de las transferencias. Desde las reformas políticas adoptadas a mediados de los años noventa, que reforzaron la autonomía fiscal de los estados, parte de la renta petrolera se canaliza a los gobiernos regionales. En 2008, las transferencias a los estados comprometieron cerca de 80% de los impuestos pagados por Pemex.

De lo anterior se infiere que la entrega del petróleo al sector petrolero transnacional, impactará fuertemente las finanzas estatales y municipales. No obstante lo anterior, los diputados y senadores que deberían representan el interés de los Estados, votaron en bloque y los mismos gobernadores se apresuraron a dar línea a los congresos locales para la aprobación de la Reforma Energética, que más bien debe llamarse Reforma Entreguista del Petróleo.

En 2005 y en el debate sobre el manejo de la “bonanza petrolera”, por el incremento de los precios, fue evidente la contradicción entre los sectores del poder legislativo que proponían la reducción de la carga fiscal a Pemex y los gobiernos locales. En 2005, y por razones electorales, el ejecutivo se alineó con los gobiernos de los estados, satisfizo sus demandas y la reforma aprobada incrementó las ya elevadas transferencias regionales. Así, según los “criterios generales de política económica” (SHCP, 2007: 174), por las modificaciones a la Ley federal de presupuesto y responsabilidad hacendaria, se transfirieren a los Estados cerca de 5.600 millones de dólares lo que representó unos 3 mil millones más que lo aprobado inicialmente en la Ley de Egresos (SHCP, 2007: 174).

La renta petrolera no se invierte. En efecto, entre 2000 y 2008 el gobierno federal sólo invirtió el 26 por ciento del ingreso por renta petrolera y la inversión directa de Pemex decreció sistemáticamente hasta llegar a 3% de la renta que transfiere al fisco. La renta no se ha utilizado para ampliar la formación bruta de capital fijo, la cual según SHCP se ha estancado desde 1980 en 22% del PIB (SHCP, 1998 a 2009).

Así las cosas, es necesario preguntar ¿a dónde fue el colosal ingreso fiscal petrolero? Durante 2000-2008 el gobierno captó un total de 393,1 mil millones de dólares por impuestos y derechos de petróleo, los cuales crecieron a una tasa anual promedio de 12.6%. El gasto corriente por 840 mil millones de dólares se expandió a 3.7% anual, mientras que la inversión pública aumentó a 19.7% anual (entre 2000 y 2006 el gasto corriente creció a 12% y la inversión sólo a 0.9%, mientras la renta lo hizo a 12%). La caía de la renta en 2008 fue seguida por un recorte superior en el gasto corriente y un leve crecimiento de la inversión. De los datos del cuadro 5, resulta evidente que el mayor gasto ineficiente de la renta petrolera tuvo lugar entre 2000 y 2006, ya que fue este período en el cual la inversión pública fue menor y mayor el gasto corriente.29

Pemex aportó al erario más de un billón de pesos en 2013.

“Pese a una menor producción y exportación de crudo, Petróleos Mexicanos (Pemex) aportó en 2013 vía impuestos, derechos y aprovechamientos un billón 17 mil 920 millones de pesos, uno de los mayores montos anuales entregados a la hacienda pública en los últimos 13 años, con datos de Pemex.(Periódico La jornada, jueves 30 de enero de 2014, p. 27).

Los impuestos entregados en 2013 prácticamente duplicaron el monto pagado en 2004, cuando Pemex alcanzó su máximo histórico de producción con 3.4 millones de barriles diarios y cubrió en ese año 519 mil 284 millones de pesos.

De acuerdo con los informes oficiales de la todavía empresa paraestatal, en 2013 Pemex aportó el tercer monto más elevado en impuestos en los últimos 13 años, sólo superados por los pagados en 2008 con un billón 36 mil 828 millones de pesos, y de los entregados a la Secretaría de Hacienda en 2013, cuando ascendieron a un billón 67 mil 809 millones de pesos.

Los informes oficiales detallan que la producción de crudo cayó de 2 millones 548 mil barriles en promedio diario en 2012 a 2 millones 522 mil barriles por día en 2013, la más baja de los últimos 20 años.

Por su parte, el volumen de las exportaciones de petróleo destinadas a los diferentes clientes de Pemex en Norteamérica, Europa y el Lejano Oriente descendió de un millón 256 mil barriles diarios a un millón 189 mil barriles por día en 2013.”30

Solamente en los últimos 13 años Pemex aportó al fisco casi 10 billones (millones de millones) de pesos, pero paradójicamente la paraestatal aportó más recursos cuando la producción ha ido en descenso constante.

Conclusiones:

México es un país con un rico potencial petrolero y energético no desarrollado plenamente. Sus exportaciones responden por buena parte del superávit comercial. Es una fuente total de recursos fiscales y de empleo.

La dependencia de las cuentas públicas de la renta petrolera, hace difícil que se amplíe la capacidad de inversión de Pemex mediante la liberalización de parte de sus utilidades. Las transferencias de la empresa al fisco cambian de negro a rojo el balance financiero y constituyen una forma de transferir la renta a los sectores a los cuales no se grava en la medida que se necesitaría de no existir este recurso

La entrega del petróleo a las empresas petroleras transnacionales, dejará a la Nación mexicana a merced de la “libre competencia” en el mercado internacional, pues las empresas petroleras, podrán dirigir el petróleo ahora en su poder, hacia donde ellas consideren les produce más beneficios, o bien seguramente al mercado de mayor consumo que se disputarán EE.UU., China o la India, o bien otros países deficitarios como Japón. Ello dejaría en alta vulnerabilidad a la industria nacional, o incluso a quedar paralizado el país cuando dichas empresas lo demanden.

Desde el punto de vista de la producción de fertilizantes, también se reduciría la producción del mismo, al quedar la petroquímica en manos de extranjeros, pues la producción de amoníaco sirve de base para la producción de urea.

Desde el punto de vista de las finanzas públicas, al no contarse con dicho recursos estratégico, que originalmente se orientaba a compensar los déficits presupuestarios, los recursos públicos para obras de infraestructura y otros apoyos se reducirán considerablemente.

Las finanzas estatales y municipales se verán afectadas de manera recurrente y será imposible mantener la actual plantilla de personal. Aumentarán los despidos y liquidaciones forzadas, aumentará el desempleo por vía doble: lanzarán a la calle a los burócratas de distintos niveles, y disminuirá el empleo en el sector de la construcción. Las grandes obras de infraestructura seguirá construyéndose de acuerdo a las estrategias del capital transnacional, con recursos de deuda pública. Es decir, las grandes obras de infraestructura que hemos visto crecer en los últimos años en el país, obedecen a la necesidad de facilitar la movilización eficiente de mercancías, acortar las distancias, costos y tiempos de entrega.

Los fondos para la reestructura de pensiones se perderán con la entrega del petróleo.

Los fondos que se utilizaban para apoyar la investigación en Conacyt desaparecerán, así como los destinados al Instituto Mexicano del Petróleo.

Como más del 30% de los recursos públicos provenían del petróleo, es obvio pensar que al no existir éstos, se tendrá que reducir el personal del sector publico, en las diferentes dependencias, y disminuirán los dedicados a la Salud pública y a la educación. Por lo que intensificarían las tendencias a la privatización de estos sectores, y el consiguiente despido de maestros y servidores del sector salud.

Desde el punto de vista del sistema monetario y financiero del país se tendrán las siguientes repercusiones:

a) Una disminución de las reservas internacionales.
b) Una devaluación del peso.
c) Una inflación creciente.
d) Una depreciación y desvalorización de los bonos gubernamentales en poder de los acreedores internacionales así como la imposibilidad de cubrir los intereses de la deuda. Lo que agudizará aún más la crisis financiera del Estado.
e) La pérdida de recursos obligará a las autoridades hacendarias a imponer cargas onerosas de impuestos, particularmente a los causantes cautivos, así como a los sectores de la informalidad y de escasos recursos, como ya lo han venido haciendo con el sector de recolectores de materiales de reciclado.f) Sin duda, como es un estado transnacionalizado, ETN, cuya política está dictada por el FMI, el BM, y los organismos como la OMC, la OCDE, el G-8, todos ellos al servicio de la clase capitalista transnacional (CCT), las grandes empresas y grupos financieros seguirán intocables.

En cuanto a la agricultura y la situación alimentaria:

g) La alta dependencia alimentaria que ya tiene México, se agravará, pues dado que importamos en promedio el 50% de los cereales, carnes y otros productos, la inflación y devaluación del peso encarecerá las importaciones.
h) El otorgamiento de subsidios en la forma en que venían operando,(PROCAMPO), se eliminarán y se sustituirán por fondos orientados a aumentar la productividad en el campo, (como ya lo ha anunciado EPN) pero seguramente se dirigirán a los sectores de productos de exportación, que pertenecen al gran capital, o están vinculados a éste. Con ello se agudizará la pobreza en el campo, y las migraciones a las ciudades. Se terminará el proceso de expulsión y con ello se formarán grandes masas de desocupados procedentes del campo, lo que constituirá grandes problemas urbanos-sociales y de criminalidad.
i) Como resultado de la crisis social, del desempleo, y de la marginación urbana y rural, y previendo estallidos sociales o descontento e incluso rebeliones o protestas y marchas en contra de la situación económica nacional, se intensificará la inversión en programas de “seguridad”, para la represión, y la paralización mediante el miedo, (medidas que desde el sexenio de Calderón se pusieron el práctica, mediante patrullajes del ejército, marina y policía federal) poniendo como pretexto la guerra contra el narcotráfico y el terrorismo, para lo cual acaban de ser aprobadas y modificadas las leyes respectivas.
j) El conjunto de medidas que han modificado el tránsito del estado keynesiano del bienestar, del estado-nación, a un estado transnacionalizado neoliberal en los últimos 25 años, prácticamente en todo el orbe, y México no ha sido la excepción, conforma una política global que tiene como propósito garantizar la ganancia del capital, y conducir a una explotación general de la población que permita la reproducción del capital, y a un saqueo de la riqueza de los Estados donde el capital transnacional productivo y financiero ha sentado sus reales.(ver al respecto William I. Robinson, Una teoría sobre el capitalismo global, subtitulo: producción clase y Estado en un mundo transnacional, Edit. Siglo XXI, México, 2011).

En cuanto al sector energético en sí:

k) Se eliminarán los subsidios a las gasolinas y energía para permitir que las inversiones en estos sectores puedan tener la ganancia media que reclama el capital, y que de manera progresiva se han venido incrementando el precio de la gasolina y la energía eléctrica, con el propósito de ir abriendo el camino al capital.

Ante el presente panorama, los procesos electorales estarán orientados nuevamente al enfrentamiento de dos bloques en la lucha por el poder: el popular que aspira a la liberación de la dictadura del capital transnacional y a cuyo servicio se encuentran los partidos institucionalizados para seguir legislando a su favor, y las alternativas de izquierda anticapitalista, pro-socialista y los trabajadores del campo y la ciudad, así como los sectores excluidos que tienen que fijarse como objetivos el cambio estructural, es decir, poner la riqueza del capital al servicio de los mexicanos, y por otro lado echar abajo las políticas neoliberales y el saqueo de los recursos naturales, minerales y energéticos de la Nación. Rescatar los bienes de la Nación entregados a particulares y empresas privadas; cancelar el Tratado de “Libre” Comercio con Estados Unidos y Canadá, por ser lesivo al interés nacional.

Un programa de esta naturaleza tendrá que ser formulado con la participación de todas las fuerzas sociales, difundido y apoyado para ser votado en las próximas elecciones federales, (2015) y conformar el Gran Bloque Contrahegemónico, que se enfrentará finalmente en el año 2018.

La lucha por el poder en México, hasta ahora ha sido en favor del capital transnacional y la derecha. Para vencer a este poder es necesario destacar que está en juego la supervivencia de los mexicanos, y que no habrá partido u organización que por sí sola pueda disputar el poder a este Bloque Hegemónico, tampoco puede pensarse que con un programa reformista (tipo asistencialista) podrán resolverse los graves problemas nacionales que han generado los gobiernos neoliberales dentro del sistema capitalista en México.

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Un pensamiento en “LA ENTREGA DE PEMEX, SUS IMPACTOS EN LAS FINANZAS PÚBLICAS Y LA SOCIEDAD

  1. Mexico o los mexicanos somos pasivos y creo que devemos como patriotas defeder nuestro pais de estos traidores y un poner un hasta aqui contundente q se an aprovechado de lo unico q nos queda dignidad

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